El Senado brasileño completó la votación de un proyecto de ley que concede exenciones fiscales a la industria de defensa en un esfuerzo por revitalizar el sector.

La ley, que ya había sido votada por la Cámara de Diputados, fue aprobada en el Senado la noche del miércoles y sólo aguarda la sanción de la presidenta Dilma Rousseff para entrar en vigor.

El nuevo régimen tributario exime de varios tributos a las piezas, componentes, equipos, sistemas, insumos y materias primas usados por empresas bélicas registradas ante el Ministerio de Defensa.

Tal medida apunta a fortalecer la industria castrense, uno de los componentes de la Estrategia Nacional de Defensa, lanzada en 2008 dirigida a organizar la política de seguridad y aumentar la autosuficiencia en el abastecimiento de materiales bélicos.

Las empresas beneficiadas deberán demostrar que al menos 70% de sus ingresos provienen de exportaciones, ventas a empresas consideradas estratégicas o al Ministerio de Defensa. Las empresas también deberán estar basadas en Brasil, poseer conocimiento científico y tecnológico propio y tener control accionario brasileño.

Según datos de la Asociación Brasileña de Industria de Defensa y Seguridad, el sector genera actualmente 25.000 empleos directos y 100.000 cargos indirectos. Tales cifras podrían duplicarse en 10 años con los incentivos fiscales, según la entidad.

Un comunicado del Ministerio de Defensa señaló que la Estrategia Nacional de Defensa tiene como uno de sus ejes la reestructuración de la industria brasileña de material castrense de manera que el equipamiento de las fuerzas armadas propicie el desarrollo de tecnologías nacionales.

El senador Fernando Collor, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores y Defensa, se pronunció a favor de la medida como una forma de potenciar las exportaciones de productos militares y evitar la necesidad de importarlos.

Dijo que la legislación permitirá "la diversificación de la balanza comercial de exportación, evitando de inmediato la importación de productos de alto valor agregado y estimulando el potencial económico interno al transformarse en exportador en ese selecto nicho de productos avanzados en las áreas de ciencia, tecnología e innovación".

Consideró que Brasil tiene una participación mínima en el mercado mundial de defensa, con exportaciones anuales de 1.000 millones de dólares, cuando el sector moviliza globalmente 1,5 billones de dólares anuales.