Nunca antes los bancos centrales del mundo han suministrado tanto dinero al sistema financiero global.

Desde recortes drásticos de las tasas de interés y compra de bonos gubernamentales hasta la concesión de préstamos baratos a bancos y la adquisición de sus activos riesgosos, los bancos centrales han tomado medidas extraordinarias desde la crisis financiera del 2008 para devolver la salud al sistema bancario internacional.

En los últimos tres años y medio, los bancos centrales de Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y los 17 países del euro han desembolsado tanto dinero que sus balance de cuentas han alcanzado un total combinado récord de 8,76 billones de dólares.

La infusión de dinero ha aliviado los costos de préstamos y elevado la confianza financiera en los bancos, gobiernos y compañías.

Hay quienes dicen que el flujo de efectivo ha hecho más probable un incremento de la inflación. Y apuntan como evidencia al alza en los precios del petróleo, los alimentos, el oro y otras materias primas. Advierten además que la disponibilidad de dinero podría hacer que los inversionistas hagan subir los precios de las acciones a niveles peligrosos.

Se apunta asimismo que la crisis llevó a los bancos centrales a aceptar inversiones de alto riesgo de las que los bancos querían deshacerse. Esas inversiones han sido el colateral para el dinero entregado por las bancas centrales a las instituciones financieras.

El problema es que los bancos centrales deben eventualmente sacar de sus libros de contabilidad esos activos. Y eso conlleva riesgos.

Una nueva ronda de préstamos de bajo costo entregada el miércoles por el Banco Central Europeo a los bancos es la más reciente inyección de capital. El BCE emitió 712,000 millones de dólares en préstamos a 800 bancos en diciembre.

En ocasiones, las bancas centrales han coordinado sus acciones para maximizar efectos. En diciembre, por ejemplo, los grandes bancos centrales trataron de fortalecer el sistema financiero global facilitando que los bancos adquiriesen en préstamo dólares estadounidenses. Fue el mayor esfuerzo colectivo de los bancos centrales desde que cortaron las tasas de interés en octubre del 2008.

Los bancos centrales se sintieron obligados a dar un paso tan radical por sus papeles como proveedores de préstamos de último recurso en sus países. Esa función es adicional a su tarea principal de manejar las tasas de interés y la inflación a través del flujo de efectivo.

Los balances de los bancos centrales reflejan los activos que han asumido, tales como bonos e inversiones respaldadas por hipotecas. Esos balances se han disparado desde el comienzo de la crisis financiera.

El balance de la Reserva Federal de Estadous Unidos ha alcanzado 2,94 billones de dólares. Eso es el triple de lo que era en agosto del 2008, justo antes del estallido de la crisis. El del BCE es de 3,58 billones, casi el doble. La cuenta del banco de Inglaterra se ha triplicado. La del Banco de Japón ha subido 28%.

"Esta es la primera vez en la historia que vemos algo como esta cantidad de liquidez de las bancas centrales en el sistema", dijo David Jones, director de DMJ Advisors y autor de varios libros sobre la Fed.

Mark Zandi, principal economista en Moody's Analytics, dijo que el único período que siquiera se le acerca es cuando la Reserva Federal intervino en los años 30 para combatir la Gran Depresión. Pero muchos historiadores dicen que la Fed prolongó la depresión al no dar préstamos de emergencia a bancos ni tomar otras medidas que pudieran haber paliado los daños.

"Ben Bernanke es un conocedor de la Gran Depresión", dice Zandi del actual director de la Fed. "Por eso él se ha mostrado tan activo en el uso del balance de la Fed para responder a los problemas actuales".

Los bancos centrales no han revelado planes de revertir curso y restringir el crédito en el futuro cercano. La Fed ha dicho que espera mantener las tasas de interés a costo plazo cerca de cero al menos hasta finales del 2014.

En una audiencia en la cámara de presentantes recientemente, algunos legisladores presionaron a Bernanke sobre los riesgos de mantener las tasas bajas por tanto tiempo.

"Es una política condicional", respondió Bernanke. "Está basada en lo que sabemos ahora. Si hay cambios substanciales en el panorama, tenemos que ajustarla".

Bernanke insinuó que si la economía estadounidense continúa mejorando consistentemente, la Fed pudiera considerar elevar las tasas más temprano.

Por ahora, siguiendo la pauta de la Fed, otros bancos centrales han mantenido sus tasas principales a corto plazo bien bajas.

Y han comprado bonos para mantener bajas las tasas a largo plazo.

Algunos expertos opinan que más compras de bonos por la Fed podrían alentar la inflación. Hacen notar que la economía estadounidense ha seguido mejorando y el desempleo ha bajado por cinco meses consecutivos. declaraciones de Bernanke en una reciente audiencia legislativa parecen indicar que es menos probable que se adquieran más bonos.

Los bancos centrales tienen la difícil tarea de decidir cómo y cuándo desprenderse de los activos en sus inflados balances sin sacudir el sistema financiero global.

Bernanke y otros altos funcionarios de bancas centrales han resaltado su compromiso de hacer gradualmente más estricto el crédito antes de que la inflación se vuelva una amenaza.

"Los bancos centrales en el mundo están apostando a que podrán lidiar con la inflación en el futuro", dijo Diane Swonk, principal economista para Mesirow Financial.