Una amenaza del sindicato más poderoso de Gran Bretaña de realizar huelgas durante los Juegos Olímpicos Olimpiadas en Londres fue criticada fuertemente el miércoles por el primer ministro David Cameron, que la calificó de "inaceptable y antipatriótica".

Len McCluskey, líder del sindicato Unite, insinuó que sus miembros pudieran realizar paros durante los Juegos de Verano del 2012 para protestar contra las medidas de austeridad del gobierno conservador. El sindicato dice representar a 200.000 trabajadores del sector público.

Citado por el diario The Guardian, McCluskey declaró que las Olimpiadas del 27 de julio al 12 de agosto son blanco justificado para quienes se oponen a los recortes de gastos y eliminación de empleos.

"Es completamente inaceptable y antipatriótico lo que él propone", replicó el portavoz de Cameron, Steve Field. "La mayoría de las personas en este país, incluyendo miembros de ese sindicato, piensan que las Olimpiadas son una gran ocasión para el país y no quieren que suceda nada que las vaya a obstaculizar".

Tanto Cameron como Ed Miliband, jefe del opositor Partido Laborista — que recibe un respaldo financiero significativo de Unite — condenaron la amenaza de un paro.

"Cualquier amenaza contra las Olimpiadas es inaceptable y equivocada", dijo Miliband. "Ésa es una celebración para todo el país y no debe ser obstaculizada".

Cameron llamó a los laboristas a rechazar dinero del sindicato en respuesta a la amenaza.

McCluskey le dijo a The Guardian que no había planes concretos para acciones durante las Olimpiadas, pero que cualquier actividad pudiera "definitivamente" incluir huelgas.

"Yo pienso que los sindicatos, y la comunidad en general, tienen el derecho a salir a protestar", dijo el líder gremial. "Si las Olimpiadas nos proveen una oportunidad, entonces eso es exactamente lo que deberíamos estar considerando".