Una jueza federal determinó el miércoles que la policía de Arizona no puede aplicar un artículo de la ley estatal de inmigración de 2010 que prohibe que civiles bloqueen la vialidad mientras buscan u ofrecen en la calle trabajo de jornalero.

La jueza federal de distrito Susan Bolton decretó que los grupos que buscan revocar la ley probablemente se impondrán en su argumentación de que las regulaciones sobre el trabajo de jornalero violan la Primera Enmienda de la Constitución.

La prohibición estaba entre un puñado de disposiciones en la ley a las que se les permitió entrar en vigor después de una decisión tomada en julio de 2010 por Bolton que detuvo la implementación de otros elementos más controversiales de la misma.

Entre los artículos bloqueados con anterioridad se incluye un requerimiento de que la policía, mientras aplica otras leyes, interrogue sobre su estatus migratorio a personas detenidas por agentes, si éstos sospechan que se encuentran en el país sin autorización legal.

La Corte Suprema de Estados Unidos estuvo de acuerdo en escuchar la apelación de la gobernadora Jan Brewer sobre el fallo de la jueza de suspender los elementos más beligerantes de la ley. Otra corte de apelaciones ratificó de antemano el fallo de Bolton.

Tres de las siete impugnaciones de la ley migratoria de Arizona siguen vigentes. No se ha fijado aún fecha para el juicio en los tres casos.

El Fondo Mexicano-Estadounidense para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF, por sus siglas en inglés) y otros opositores habían solicitado a la jueza un mandato provisorio para bloquear la aplicación de los reglamentos sobre trabajo jornalero, argumentando que éstos violan la Constitución al restringir los derechos de libre expresión de quienes desean expresar su necesidad de empleo.

Los abogados de Brewer se habían opuesto a los intentos de detener la aplicación de las restricciones a jornaleros y argumentaron que las restricciones tenían la intención de encarar las preocupaciones de seguridad, distracción de conductores, hostigamiento a transeúntes y daño a la propiedad.