Centenares de alumnos cabizbajos caminaron el jueves codo a codo de vuelta a la secundaria de Ohio donde una balacera dejó tres estudiantes muertos y otros dos heridos al inicio de la semana.

La escuela reabrió sus puertas para un evento en el que padres de familia, estudiantes y profesores rinden homenaje a las víctimas del ataque mientras llega la fecha límite para que la fiscalía presente cargos contra el presunto responsable de la balacera, un alumno de 17 años que se encuentra detenido.

Los estudiantes, muchos de ellos acompañados por sus padres o tutores, salieron de la plaza principal de Chardon para un recorrido de casi una milla (1,5 kilómetro) rumbo a la Escuela Secundaria Chardon el jueves por la mañana.

Los estudiantes iniciaron el día congregándose bajo el toldo de la plaza frente a la corte, muchos de ellos vistiendo los colores rojo y negro representativos de la escuela, y en voz baja cantaron el himno escolar.

Alumnos y padres de familia se abrazaron antes de abandonar el toldo, decorado con velas, flores y mensajes de apoyo escritos a mano.

El miércoles, un juez informó a los fiscales que tienen hasta el jueves para presentar cargos en contra del sospechoso, T.J. Lane, un delgado y callado joven de 17 años acusado de abrir fuego en contra de un grupo de estudiantes que el lunes pasado esperaba la llegada del autobús escolar en la cafetería de la Escuela Secundaria Chardon, de 1.100 estudiantes. Tres alumnos murieron y otros dos fueron heridos de gravedad.

Uno de los fiscales informó que Lane probablemente enfrentará acusaciones por tres cargos por homicidio agravado y otros delitos. Se espera que la fiscalía pida al juez que Lane sea enjuiciado como adulto.

T.J. Lane había estado en problemas antes, acusado de estrangular y golpear a otro joven en un caso de agresión de 2009, de acuerdo con documentos de la corte dados a conocer el miércoles por el juez Timothy Grendell. Lane presentó ante la corte juvenil el equivalente a un alegato de culpabilidad por un cargo reducido de delito menor de alteración del orden público y le fue suspendida la sentencia de hasta 30 días en prisión.