Japón podría cancelar sus planes multimillonarios de comprar decenas de sigilosos aviones de combate F-35 a Estados Unidos si siguen aumentando los precios o si retrasos amenazan la fecha de entrega, informó el miércoles el ministro de Defensa.

El ministro Naoki Tanaka dijo que el fabricante Lockheed Martin no ha entregado los aviones en el plazo y al precio pactados, lo cual podría obligar a Tokio a considerar un cambio a otro tipo de avión.

El año pasado, Japón anunció la compra de 45 aviones F-35 en un contrato calculado en más de 5.000 millones de dólares. El avión militar de siguiente generación se convertiría en el arma más importante de las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados en todo el mundo, pero el programa ha estado plagado de retrasos y el consiguiente aumento de costos.

Japón espera recibir sus primeros F-35 en el año 2016 a un costo de unos 120 millones de dólares por avión.

"Pienso que alcanzaremos un acuerdo formal antes del verano", dijo Tanaka en una sesión ante el Parlamento.

"Si no podemos alcanzar un acuerdo para entonces, esto crearía un gran sensación de incertidumbre a nuestra defensa y preparación nacional. Naturalmente, tenemos que ver la posibilidad de cancelar nuestro plan o elegir otra aeronave".

Lockheed Martin, junto con Northrop Grumman y BAE Systems, está fabricando 2.400 aviones F-35 para Estados Unidos y países socios. Pero el costo del programa ha brincado de 233.000 millones de dólares a 385.000 millones. Algunos calculan que podría alcanzar el billón de dólares en los siguientes 50 años.

Lockheed está fabricando tres versiones del F-35, cada uno para la Armada, la Fuerza Aérea y los Marines. El avión remplazará a aeronaves de la época de la Guerra Fría como el F-16 de la Fuerza Aérea y el F/A-18 Hornet de la Armada.

En enero de 2011, Robert Gates, entonces secretario de Defensa de Estados Unidos, puso dos años a prueba el avión de los Marines debido a "importantes problemas en las pruebas".

Su sucesor Leon Panetta terminó con el período a prueba el mes pasado.

Pero el Pentágono ha dicho que desacelerará la compra de aviones para ahorrar dinero, lo cual ha provocado preocupación en el extranjero. Reducir la producción podría provocar retrasos en la entrega a compradores extranjeros y podría hacer que los aviones sean más costosos de producir.