Los trabajadores inmigrantes necesitarán en el futuro tener ingresos anuales de al menos 35.000 libras (56.000 dólares) para que puedan acceder a la visa que les permita permanecer en Gran Bretaña, dijeron el miércoles las autoridades.

El ministro de Inmigración, Damian Green, anunció un cambio a las normas de inmigración con el objetivo de reducir de 60.000 a 20.000 el número de trabajadores extranjeros y los dependientes de los mismos a los que se autoriza establecerse cada año.

En la actualidad, no está limitado el ingreso economico que deben tener los trabajadores inmigrantes para permanecer en el país.

Gran Bretaña también ha impuesto límites más severos al número de no europeos a los que se autoriza trabajar en el país y redujo considerablemente las visas a estudiantes extranjeros.

Gran Bretaña intenta reducir la inmigración neta anual, que incluye estudiantes y las familias de quienes poseen visa, a menos de 100.000 personas para 2015.

De acuerdo con estadísticas difundidas la semana pasada, la inmigración neta alcanzó 250.000 personas en el año comprendido hasta junio de 2011.