Gran Bretaña convocó el miércoles al encargado de negocios de Argentina para que explique la decisión de su país de solicitar a veinte compañías prominentes que dejen de importar productos y suministros británicos.

La ministra de industria de Argentina, Débora Giorgi, dijo el martes a las empresas que deberían reemplazar las importaciones británicas con productos de otras naciones, en un nuevo intento por presionar a Londres a negociar la situación de las disputadas Islas Malvinas.

Se intensifican las tensiones cuando se acerca un aniversario de la guerra de 1982 entre Argentina y Gran Bretaña por las islas, en la que murieron más de 900 personas.

La cancillería británica informó que manifestó su preocupación por las importaciones al encargado de negocios Osvaldo Mársico, quien se espera "reporte esto en Argentina para una aclaración urgente".

Mársico es el principal diplomático argentino en Gran Bretaña porque el país no tiene embajador ahí desde 2008.

"Dejamos en claro que este tipo de acciones contra el comercio legítimo son un tema que preocupa no sólo al Reino Unido sino también a la Unión Europea, y esperamos que la UE exprese preocupaciones similares con las autoridades argentinas", informó la cancillería en un comunicado.

Por su parte, la cancillería de Argentina se mostró complacida de que Gran Bretaña lleve la cuestión ante la Unión Europea pues ello permitirá a los miembros de ese bloque "comprobar las violaciones de resoluciones de las Naciones Unidas por parte de Gran Bretaña debido a la explotación de recursos naturales en zonas en disputa de soberanía", expresó en un comunicado.

Argentina ha insistido cada vez más en su reclamo por Malvinas, que los británicos llaman Falklands, al igual que las islas ocupadas por los británicos Georgia del Sur y Sandwich del Sur. No solamente están en juego las islas, sino también ricos cardúmenes y potenciales reservas submarinas de petróleo y gas en las zonas circundantes.

Argentina "propone que la Unión Europea junto con la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) analicen la cuestión Malvinas e inviten a las partes a reiniciar las negociaciones convocadas, en numerosas ocasiones, por la Asamblea General de las Naciones Unidas", según el texto de la cancillería.

Un empleado de la cancillería británica, que habló bajo la condición reglamentaria de anonimato, dijo que Argentina no se beneficiará de la medida y confirmó que el encargado de negocios argentino fue convocado al ministerio.

"El Reino Unido es el sexto inversionista en Argentina, y nosotros importamos de Argentina significativamente más de lo que les exportamos", dijo el vocero. "Por eso no conviene a la economía argentina imponer estas barreras al comercio".

Las autoridades también planeaban discutir la decisión argentina el lunes de no admitir la entrada de dos cruceros de la línea Carnival Corp. al puerto de Ushuaia, en la isla de Tierra del Fuego, invocando una nueva ley que prohibe recibir los barcos vinculados con Gran Bretaña.

El portavoz del primer ministro David Cameron, Steve Field, opinó que era "muy triste que Argentina continúe con su actitud de enfrentamiento y no de cooperación".

Cameron dijo que Londres no negociará la soberanía de las islas. Ha dicho que el pueblo de las islas debe decidir su propio destino.

--

La periodista Débora Rey de AP Buenos Aires contribuyó a esta información.