Un ex jefe de seguridad de la mina Upper Big Branch, en Virginia Occidental, conocerá en las próximas horas su sentencia tras de que lo hallaran culpable de mentir a los investigadores sobre la explosión que dejó 29 trabajadores muertos en 2010.

Hughie Elbert Stover, que podría ser condenado hasta 25 años de cárcel, recibirá la sentencia el miércoles en un tribunal federal en Beckley.

Stover fue declarado culpable de mentir a los investigadores y por ordenar a un empleado que destruyera miles de documentos relacionados con la seguridad después de que ocurriera en abril de 2010 el peor desastre minero en cuatro décadas en Estados Unidos.

Las directrices federales uniformes de sentencias, a las que los jueces pueden o no apegarse, recomiendan una sentencia de entre dos años, nueve meses, y tres años, cinco meses.

El fiscal federal Booth Goodwin dijo que las sentencias de las directrices no reflejan la severidad de los delitos en que incurrió Stover. Goodwin exhortó a la jueza federal Irene Berger a que "envíe un mensaje rotundo" e imponga la pena máxima.

Según testigos, Stover ordenó a los guardias de la mina que alertaran por radio cuando los inspectores ingresaran en la mina, ubicada en el sur del estado y que entonces era propiedad de Massey Energy. Esta práctica es ilegal. Stover había negado estos hechos a los investigadores que lo entrevistaron en noviembre de 2010.

De acuerdo al segundo cargo fincado a Stover, este intentó destruir documentos en enero de 2011, cuando ordenó a un subordinado que los colocara en una bolsa grande y los arrojara después en un compactador de basura en el lugar.

La minera Massey advirtió reiteradamente a los empleados que conservaran todos los expedientes mientras continuara la investigación del desastre. Los documentos fueron recuperados después de que directivos de la compañía comunicaran a los investigadores del envío a la basura de los documentos.

Alpha Natural Resources, de Abingdon, Virginia, adquirió en junio de 2011 a la minera, con sede en Richmond, en una operación por 7.100 millones de dólares.