Egipto levantó el miércoles una prohibición para viajar a siete estadounidenses que enfrentan juicio por cargos de que trabajaron para grupos a favor de la democracia que utilizaron financiamiento extranjero ilegal para fomentar disturbios.

El cambio señaló el fin de la mayor fisura en 30 años en la alianza entre ambos países.

El enfrentamiento puso en riesgo además 1.500 millones de dólares anuales en ayuda de Estados Unidos a Egipto, detonando negociaciones intensas tras bambalinas entre los dos países para encontrar una salida.

En Washington, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton señaló que Estados Unidos estaba alentado por reportes de que se había retirado la prohibición de viajar, pero agregó que no tenía confirmación al respecto.

El abogado defensor Tharwat Abdel-Shaheed dijo que los siete estadounidenses sólo podrían salir del país si garantizan una fianza de dos millones de libras egipcias (aproximadamente 300.000 dólares). Además firmaron comprometiéndose a presentarse a la siguiente audiencia de la corte.

"La prohibición fue levantada por consideraciones humanitarias, pero la fianza es demasiado alta", señaló Abdel-Shaheed a The Associated Press.

Funcionarios egipcios dijeron que la prohibición de viajar fue levantada por el fiscal principal del país por recomendación del juez que investiga el caso. Los funcionarios pidieron no ser identificados debido a la delicadeza del caso.

Incluso antes del retiro de la prohibición, había señales de que el caso se estaba disolviendo bajo intensa presión de Estados Unidos.

El juicio inició el domingo y se aplazó hasta el 26 de abril. Los tres jueces egipcios del juicio a 43 trabajadores defensores de la democracia, entre ellos los estadounidenses, se retiraron el martes al asegurar que "la corte sintió inquietud" para manejar el caso. Eso significaba que se seleccionará un juzgado nuevo para maneje el caso.

El asunto inició en diciembre, cuando agentes de seguridad egipcios realizaron redadas en las oficinas de 10 grupos humanitarios no lucrativos a favor de la democracia, confiscando documentos y equipo.

Los acusados enfrentan cargos de utilizar fondos extranjeros ilegales para fomentar los disturbios que han sacudido a Egipto durante el último año. Los grupos a favor de la democracia y Estados Unidos negaron rotundamente los cargos.