Un jurado militar declaró inocente el miércoles a un marinero de la unidad de operaciones especiales de la Armada de Guerra de Estados Unidos acusado de violar en varias ocasiones a una voluntaria del Cuerpo de Paz en Uganda después de que él se negó a utilizar un condón.

Camaren Walker, suboficial de Marina de segunda clase, fue acusado de haber violado a la mujer en noviembre de 2010 en la nación del este de Africa donde él estuvo desplegado como trabajador de construcción en apoyo a un grupo pequeño de operaciones especiales de la Marina.

Los fiscales militares señalaron que conoció a la voluntaria afuera de un bar una noche y que ella lo acompañó voluntariamente a su habitación de hotel.

En los argumentos de cierre, el abogado defensor de Walker dijo reiteradamente que la historia de la mujer era increíble y que ella tan solo lamentaba una aventura de una sola noche. Entre otras cosas, la mujer enseñaba a niñas colegialas en la parte rural de Uganda a utilizar condones y no sucumbir a la presión social.

Ambas partes indicaron que los dos, de 27 años de edad, comenzaron a tener relaciones sexuales por consentimiento mutuo, pero los fiscales señalaron que después de que su condón se desprendió en dos ocasiones, ella quiso que se detuviera.

"El no quiso seguir su única regla de sexo consensual (de la acusadora)", dijo el teniente Aaron Riggio, un fiscal de la Marina de Guerra. "Ella fue muy clara sobre cuál era su regla", agregó.

Los fiscales dijeron que entonces el la sofocó hasta el punto de que ella temió por su vida. Señalaron que él la atacó más tarde en la ducha y que ella temió que él le aplastara la traquea y ella pudiera morir ahogada.

La mujer testificó que tuvo relaciones sexuales con él a disgusto dos veces más. Dijo que él no tuvo que aplicar la fuerza sobre ella en otras dos ocasiones porque ella aprendió lo que sucedería si ella se oponía.

___

Brock Vergakis está en Twitter como @BrockVergakis