Se están poniendo en marcha los planes de seguridad para la Convención Nacional Republicana en Tampa, Florida, y la Convención Nacional Demócrata en Charlotte, Carolina del Norte, esfuerzos que costarán más de 100 millones de dólares y movilizarán a miles de policías y efectivos de la Guardia Nacional.

Faltan poco menos de siete meses para las dos convenciones, durante las cuales el presidente Barack Obama infundirá entusiasmo a sus partidarios y los republicanos elegirán su candidato.

Las dos ciudades deberán esforzarse para proteger a miles de delegados, periodistas y políticos. La planificación de la seguridad comenzó hace meses.

El gobierno federal ha asignado 100 millones de dólares a Charlotte y Tampa para compras, entrenamiento y pago de salarios. El Servicio Secreto está a cargo de la planificación de la seguridad, aunque también participarán muchas agencias federales como FBI, CIA, la Agencia Federal para Emergencias y hasta la Oficina Nacional de Detección Nuclear.

Las autoridades solo hablan en términos generales acerca de cómo se invertirán los fondos. "No discutimos método, medio y cifras", sentenció George Ogilfie, vocero del Servicio Secreto.

Esa agencia está a cargo de todo, desde la seguridad en el espacio aéreo hasta el entrenamiento de agentes, pasando por la acreditación. Una falange de agencias estatales y locales también participa.

"Tratamos de prever todas las posibilidades", dijo Ogilfie.

Se anticipa que el departamento de policía de Tampa usará de manera rotativa a la mayoría de sus 1.000 agentes para la seguridad de la convención que comenzará el 27 de agosto y podría atraer hasta 45.000 personas. Otros 3.000 efectivos de otras agencias del estado trabajarán durante el evento.

El departamento de policía de Charlotte-Mecklenburg planea agregar de 2.400 a 3.400 agentes de otros departamentos a sus más de 1.750 efectivos.

Tampa tiene unos 355.000 habitantes y la convención se llevará a cabo en el Tampa Bay Times Forum, que está en el centro de la ciudad cerca del embarcadero de cruceros y el centro de convenciones. Otros actos se llevarán a cabo en la zona metropolitana, que incluye St. Petersburg y una población total de 4,2 millones.

El alcalde de Tampa, Bob Buckhorn, dijo que la ciudad ya gastó 1.180.000 dólares para un videoenlace entre helicópteros de policía y personal de tierra, y 273.000 dólares en la compra de un vehículo blindado. La ciudad también planea tomar prestados varios blindados de agencias cercanas. Y Tampa gastará 2 millones de dólares para comprar 60 cámaras de vigilancia a instalar en el centro.

De los 50 millones de dólares de fondos federales asignados a Tampa, unos 30 millones se destinarán a alojar y alimentar a los miles de agentes que estarán en la ciudad durante la convención, dijo Buckhorn. El resto se usará para artículos de seguridad como cámaras, equipos tácticos y vehículos.

Buckhorn dijo que no consideraba la convención como un acontecimiento político sino una "oportunidad de desarrollo económico" y que, mientras más segura sea la ciudad, mejor será para Tampa a la larga.

"Es una oportunidad que difícilmente se repita", comentó. "Queremos asegurarnos de hacer lo mejor posible".

La Guardia Nacional de la Florida espera movilizar a unos 1.700 agentes para la convención, afirmó el portavoz Ron Tittle. "Lo estamos encarando como la respuesta a un huracán".

La convención de Tampa está en el medio de la temporada de huracanes, y Tittle dijo que existe un plan de contingencia en caso de que se desencadene una tormenta cerca.

No existe la misma amenaza en Charlotte, aunque esa ciudad de 760.000 habitantes se ha estado preparando para manifestaciones de protestas. El movimiento nacional Ocupemos ya ha formulado un llamamiento a protestas para ambas convenciones en Facebook. La policía de Tampa dijo que está preparada para 15.000 manifestantes y un puñado de anarquistas cuya intención pudiera ser paralizar la convención.