Varias decenas de personas se concentraron el martes frente a la legislatura para declarar su oposición a un proyecto de ley que prohibiría la asistencia de inmigrantes sin papeles a las universidades estatales.

Un comité del Senado aprobó la iniciativa días atrás y ahora debe votarla la cámara en pleno.

Los partidarios dijeron que la ley es necesaria porque la educación financiada por el estado debe quedar reservada a los ciudadanbos y residentes legales. Los detractores sostienen que es injusta porque les niega a los que desean estudiar la oportunidad de hacerlo.

Los inmigrantes sin papeles no pueden asistir a las instituciones más prestigiosas como la Universidad de Georgia y Georgia Tech, pero sí pueden ingresar a otras universidades estatales si pagan la matrícula que abonan quienes no pagaan impuestos en el estado.