El sitio de apuestas Bodog fue clausurado y cuatro canadienses — incluido el fundador Calvin Ayre — fueron acusados de apuestas ilegales que produjeron al menos 100 millones de dólares en ganancias, informaron el martes los fiscales federales del caso en Estados Unidos.

El nombre de dominio del sitio fue confiscado el lunes, mientras las acusaciones, hechas el 22 de febrero, fueron reveladas el martes en Baltimore, precisaron los fiscales.

Las acusaciones están basadas en las acciones judiciales iniciadas el año pasado contra tres de los cibersitios más grandes relacionados con el juego de póquer en línea. Más de 75 cuentas bancarias de las empresas en 14 países fueron intervenidas en esa investigación, y las autoridades piden 3.000 millones de dólares en multas e indemnización.

Además de Ayre, de 50 años, los fiscales dicen que también están implicados en las acusaciones los operadores del cibersitio James Philip, David Ferguson y Derrick Maloney.

Un número, ahora desconocido, de apostadores en Maryland y en otros lugares fueron destinatarios de al menos 100 millones de dólares en transferencias electrónicas y cheques de 2005 a 2012, afirmó la fiscalía federal y agregó que Bodog realizó una campaña de publicidad por 42 millones de dólares entre 2005 y 2008 para que los apostados acudieron al sitio Bodog.com.

La operación se realizó al parecer con fondos de cuentas de Bodog localizados en Suiza, Inglaterra, Malta, Canadá y otros lugares para pagarles ganancias a los apostadores. Los cuatro canadienses podrían ser sentenciados a cinco años de prisión por dirigir un negocio ilícito de apuestas, además de 20 años por lavado de dinero. Bodog.com enfrenta una multa de hasta 500.000 dólares por apuestas y lavado de dinero. De momento no se han fijado las fechas para las comparecencias judiciales de los implicados.

Ayre colocó el martes en su cibersitio un comunicado para decir que su compañía no aceptó apuestas en Estados Unidos.