El gobierno español encaró el martes mayores presiones para reducir el gasto público aún más tras anunciar que el déficit del 2011 fue del 8,51%, 2,51 puntos más que lo mantenido por sus predecesores socialistas.

Las nuevas medidas de austeridad agravarán la posible recesión que encara el país, aquejado ya de un desempleo superior al 23%, el mayor de la eurozona.

El lunes el gobierno anunció que el déficit del 2011 fue del 8,51% del producto interno bruto, frente al 9,3% del 2010 pero mayor que el 8% pronosticado por el nuevo gobierno tras ocupar el poder en a fines de diciembre. Los socialistas habían pronosticado un 6%.

El gobierno tendrá que encontrar nuevos ahorros para alcanzar el objetivo que pactaron los socialistas de un déficit del 4,4% del PIB para este año, a no ser que obtenga una dispensa de la UE.

Para alcanzar el objetivo del 4,4$, el gobierno tendrá que reducir el gasto público en unos 30.000 millones de euros (40.200 millones de dólares).

La ministra de Sakud Ana Mato dijo el martes que el gobierno "seguirá adoptando los ajustes que sean necesarios ... Cuando llegamos al poder sabíamos que la situación era mala, pero descubrimos que era aún peor".

Al déficit contribuyeron en gran medida el gasto municipal y el de las 17 regiones autonómicas españolas.

El gobierno negó recientemente las acusaciones de la oposición socialista de que exageró el déficit del 2011.

El ministro de Hacienda Cristóbal Montoro indicó que las estadísticas muestran que el gobierno "no exageraba" con su pronóstico inicial del 8%, lo que negó repetidamente su predecesora socialista Elena Salgado.

El centroderecista Partido Popular subió al poder en diciembre tras llegar por mayoría abrumadora a los socialistas, siete años al frente del país bajo el jefe del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, debido especialmente a la deteriorante situación económica y el galopante paso, que algunos economistas ven llegar a los 6 millones de personas antes del 2014, una tasa superior al 25%.