Una comisión del parlamento brasileño aprobó el martes en forma parcial una ley que busca regular el Mundial 2014 de fútbol, pero los legisladores aún seguían divididos sobre una cuestión clave: si se permitirá la venta de alcohol durante el torneo.

La FIFA quiere que Brasil haga una excepción y permita la venta de cerveza dentro de los estadios durante el Mundial y la Copa de Confederaciones 2013, pero varios legisladores se oponen porque la ley local lo prohíbe desde hace años. La cerveza Budweiser es uno de los principales patrocinantes del Mundial.

El tema irá a una votación separada el miércoles junto con otras propuestas polémicas. Una de ellas, de dar entradas más baratas a los ancianos y estudiantes — lo que la ley brasileña también exige — fue aprobada pese a los intentos de la FIFA de limitar la cantidad de boletos involucrados.

El secretario general de la FIFA Jerome Valcke dijo hace poco que esperaba que la ley se aprobara por completo el martes. El ente futbolístico quiere que entre en vigencia a fines de marzo.

Luego de salir de comisión, el proyecto tiene que ser aprobado por el pleno de la cámara baja y luego por el Senado, antes que la presidenta Dilma Rousseff lo promulgue.

La votación del martes se había demorado dos semanas atrás, luego que algunos integrantes de la comisión pidieron más tiempo para estudiar la propuesta.

Los que se oponen a la venta de alcohol argumentan que Brasil necesitó mucho tiempo para lograr la prohibición actual, que dicen ayudó a reducir la violencia en los estadios.

"Si la comisión lo aprueba, vamos a llevar nuestra lucha a la cámara baja y al Senado, es un error", dijo el congresista opositor Wanderlei Macris.

La ley sólo permitiría la venta de cerveza y estaría en vigor nada más que en los dos torneos. Permitiría que los espectadores en palcos especiales tengan acceso a otras bebidas alcohólicas.

"Es una excepción, la seguridad estará reforzada durante esos días", dijo el congresista Afonso Hamm.

Antes de la votación, un grupo de fiscales se reunió con algunos legisladores para pedirles que se opusieran a la venta de alcohol y elogiar los efectos de la ley actual.