El obispo anglicano del estado nordestino de Pernambuco fue asesinado junto con su esposa, dijeron el martes las autoridades policiales en la capital estatal de Recife. Su hijo es el principal sospechoso.

Edward Robinson Cavalcanti, de 68 años, y su esposa Miriam, de 64, fueron muertos a puñaladas el domingo en su vivienda de Olinda, dijo una vocera del departamento estatal de seguridad pública, que habló a condición de guardar el anonimato según las normas internas.

Agregó que el hijo adoptivo de la pareja, Eduardo, es sospechoso de haber cometido ambos homicidios "por razones desconocidas".

Indicó que el hijo acuchilló a su padre durante una discusión y cuando su madre trató de intervenir, le dio una puñalada.

El hijo fue hospitalizado tras intentar suicidarse con veneno, agregó.

El inspector de policía Joao Brito Alves dijo a la red de televisión Globo que sabía que el hijo tenía "un carácter violento y con frecuencia se encontraba bajo la influencia de las drogas".

Cavalcanti dirigía el Departamento de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de Pernambuco.

El arzobispo católico de Olinda y Recife, el reverendo Fernando Saburido, dijo que la muerte de Cavalcanti fue una "perdida para la cristiandad".

"Era sensible a los temas sociales y estaba preocupado con los problemas que afectan a los pobres", dijo Saburido a G1, el portal de internet de Globo TV. "Será muy añorado".

El pastor anglicano Miguel Uchoa dijo a G1 que Cavalcanti "tenía una mente brillante" y agregó que "me enseñó todo lo que sé sobre la iglesia. Siempre defendió la creación de una sociedad más justa".

El asesinato anonadó a los vecinos de Cavalcanti.