Países de Occidente exigieron el lunes a las autoridades de Siria que suspendan su campaña en contra de grupos opositores y lleven a los responsables de las atrocidades a rendir cuentas.

Gran Bretaña, Suiza y otros países presentaron la exigencia un día antes de que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas sostenga una reunión urgente sobre la situación en Siria, en medio de los intentos de Rusia por evitar que el organismo con sede en Ginebra apruebe una resolución que condenaría al gobierno sirio por los abusos cometidos por sus fuerzas de seguridad.

Rusia y China votaron previamente para impedir que las resoluciones del poderoso Consejo de Seguridad de Naciones Unidas respaldaran los planes de la Liga Arabe que buscan poner fin al conflicto y condenar la campaña de Assad.

Cualquier decisión tomada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU tendría poco peso legal, pero los diplomáticos de Occidente y de países árabes esperan que con eso envíen el mensaje de que el principal organismo de Naciones Unidas sobre derechos humanos desea que termine la violenta represión en Siria.

"Aquellos responsables de las terribles atrocidades en Siria no deberían dudar de que deberán rendir cuentas por los atroces crímenes que han cometido", dijo Jeremy Browne, ministro del Exterior de Gran Bretaña responsable del respeto a los derechos humanos.

Browne habló luego que el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, Nassir Abdulaziz Al-Nasser, exhortó a los integrantes del consejo de derechos humanos conformado por 47 países a seguir presionando a Siria, donde el organismo global asegura que al menos 5.400 personas han muerto desde marzo del 2011. Los grupos activistas indican que la cifra real es mucho mayor.