El ministro de Defensa general en jefe Henry Rangel aseguró el lunes que los militares jamás volverán a usar sus armas en contra del pueblo, como ocurrió en 1989 en protestas callejeras y que el presidente Hugo Chávez ha dicho motivaron su intento golpista.

"Hoy 27 de febrero, estamos seguros que jamás la FANB volverán a utilizar sus armas en contra del pueblo venezolano", dijo Rangel en un mensaje de Twitter del comando operacional de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas.

El mensaje del jefe castrense se produce cuando en la jornada se cumplen 23 años de la ocurrencia de violentas protestas callejeras conocidas aquí como "El Caracazo" y en las que murieron al menos 300 personas en la capital venezolana a lo largo de dos días de desórdenes y saqueos que comenzaron como una manifestación en contra del alza del precio de la gasolina.

Chávez ha dicho que la acción de los militares en aquellas protestas, en las que el Ejército salió a la calle a controlar las manifestaciones y mataron junto a la policía a decenas de personas, fue una de las causas que lo motivaron a realizar un intento golpe de estado el 4 de febrero de 1992.

Chávez, de 57 años, se encuentra en Cuba desde el 24 de febrero y hasta ahora ni él ni sus delegados han informado sobre el resultado de pruebas médicas que dijo se haría el fin de semana, previas a una nueva cirugía para curar una lesión de dos centímetros que le fue detectada en La Habana, en el mismo lugar de donde en junio le fue extirpado un tumor canceroso.