El aspirante a la candidatura presidencial republicana Newt Gingrich tiene los ojos puestos más allá de las primarias del martes en Michigan y Arizona y confía que el electorado del sur del país dé nuevos impulsos a su decaída campaña electoral.

Gingrich confía ganar en Georgia y salir destacado en Tenesí, Oklahoma y otros estados que efectuarán sus primarias el 6 de marzo en el llamado "Súper Martes". El ex presidente da la Cámara de Representantes inicia un recorrido de tres días en autobús por Georgia, estado que representó en el Congreso durante 20 años, para destacarse ante sus rivales Mitt Romney y Rick Santorum.

Al no acudir a Michigan ni Arizona, Gingrich cree que uno de sus rivales saldrá debilitado de las primarias del martes, por lo que él pasará a ser la principal alternativa ante el abanderado.

Gingrich reconoció que ganar en Georgia es crucial para su campaña, aunque sin llegar a reconocer que de lo contrario tendría que retirarse.

Indicó el martes que se ausentó una semana de las últimas primarias para calibrar su mensaje de que abaratar el precio de la gasolina le aportará copiosos réditos electorales.

"Creo que el plan de Gingrich para rebajar el precio de la gasolina a 2,50 dólares por galón (3,79 litros) atraerá a mucha gente", dijo a la cadena de televisión NBC.

Gingrich dijo a la cadena de televisión por cable Fox que rechaza la sugerencia no puede hacer gran cosa para abaratar el precio de la gasolina. "Es una mentira total y absoluta", insistió Gingrich, y agregó que como presidente aumentará las prospecciones en las tierras federales y aprobará la construcción del oleoducto Keystone XL entre Canadá y Texas.