El presidente dominicano Leonel Fernández destacó el lunes en su última comparecencia ante el Congreso que durante sus dos últimas administraciones logró que la capital dominicana se convirtiese en un "Nueva York chiquito", con mejor infraestructura y pujante crecimiento económico.

La economía del país también creció en promedio 7,1% anual "y esa es una hazaña que no se había producido en ningún momento de nuestra historia", dijo Fernández al rendir ante el Congreso su último informe de gobierno como parte de la celebración por el aniversario 168 de la Independencia nacional.

Fernández, un abogado de 58 años, ha encabezado el poder ejecutivo en los periodos 1996-2000; 2004-2008 y 2008-2012 y concluirá su administración en agosto.

Debido a una prohibición constitucional, Fernández no puede reelegirse este año, aunque puede volver a postularse a la presidencia en 2016. Su esposa Margarita Cedeño aspira a la vicepresidencia en los próximos comicios.

El mandatario aprovechó su última comparecencia ante el Congreso (bicameral) para comparar los logros económicos de sus últimas dos administraciones con el gobierno del ex presidente Hipólito Mejía (2000-2004), que aspira a volver este año a la presidencia como candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Mejía se enfrentará en las urnas el 20 de mayo próximo a Danilo Medina, candidato del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), presidido por Fernández.

El discurso pronunciado por Fernández "está lleno de falsedades" y describen "un país que sólo existe en su mente", dijo en un mensaje escrito el ex presidente Mejía, quien anunció que responderá el martes a cada cifra.

El mandatario destacó que durante sus dos últimas administraciones "la economía ha crecido a un ritmo 3,5 veces superior al del gobierno (de Mejía) que nos antecedió. ¡Cuán grande es la diferencia entre una gestión y otra!".

Como muestra de la estabilidad económica, pese a la crisis financiera internacional, el gobernante citó que la renta per cápita aumentó de 2.548 dólares en 2004 a 5.406 dólares el año pasado.

La inflación se ha mantenido con un promedio anual de 5,9% en contraste con el récord de 65,29% registrado en mayo del 2004, según el jefe de Estado.

"El pueblo dominicano ha consumido más arroz, más habichuelas, más pollo, más huevos, más carne de res, más plátanos, más guineos y ha tomado más leche que ocho años atrás", insistió el gobernante.

Para el economista Bernardo Vega, la rendición de cuestas estuvo caracterizada por comparaciones de carácter político y destacó que Fernández no mencionó el incremento de la deuda y su impacto en las finanzas. En 2004, según Vega, los recursos para pagar la deuda pública pasaron el 20% de los impuestos del 2004 al 50% en el 2011.

Fernández también consideró como un logro de su gestión los dos acuerdos Stand-by suscritos en 2005 y 2009 con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a fin de obtener créditos internacionales para cubrir la caída de los ingresos del gobierno.

El segundo de los acuerdos, que concluye este mes, no será revisado ni extendido debido a la negativa del gobierno a incrementar nuevamente la tarifa eléctrica en 18%, como solicitaba el FMI, luego de que ya la había aumentado en 19,88% entre 2010 y 2011, generando protestas populares.

"Nada es más sagrado para nosotros que preservar la paz social", dijo Fernández para explicar la decisión de no extender el acuerdo con el FMI cuando faltan menos de tres meses para las elecciones presidenciales.

El gobernante, quien durante su primera administración se propuso convertir a Santo Domingo en una urbe moderna, destacó que al sobrevolar la capital y ver las grandes avenidas y torres residenciales "'me digo para mis adentros, caramba... lo hemos logrado: el Nueva York chiquito".

Y como muestra, el mandatario recorrió tras concluir su discurso una parte de la segunda línea del metro de Santo Domingo, que aún está en construcción con una inversión de 830 millones de dólares.

En 2008, cuando aspiraba a la reelección, Fernández también recorrió luego de rendir su informe de gobierno, la primera línea del metro, aunque el sistema de transporte comenzó a ofrecer servicios de forma regular un año después.