Un total de 8.856 hectáreas sembradas, 0,3% de la superficie cultivada, se han perdido por riadas, lluvias intensas, nevadas y granizadas sobre todo en la región andina de Bolivia y han dejado 10.000 damnificados y nueve fallecidos en todo el país, informó el lunes el gobierno.

Los efectos climáticos se concentran en la zona andina donde predominan los cultivos familiares y no en las llanuras orientales, la mayor región agroindustrial del país; por lo que el abastecimiento de alimentos no se verá muy afectado, según el viceministro de Desarrollo Rural Víctor Hugo Vásquez.

Los departamentos andinos de Chuquisaca, Oruro y La Paz son los más castigados con 8.000 hectáreas perdidas de maíz, papa, quinua, trigo, forrajes y frutales, explicó.

El gobierno anunció la entrega de semillas y fertilizantes para apoyar a los pequeños productores, pero su mayor esfuerzo por ahora está concentrado en socorrer a miles de evacuados a albergues temporales en la región amazónica de Pando, donde un río que limita con Brasil anegó barrios enteros en la ciudad de Cobija, 600 kilómetros al norte de La Paz, y poblados cercanos.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología informó que en varias regiones de la zona andina, los valles y el oriente, las lluvias excedieron el promedio para febrero. El período de lluvias comienza en diciembre y se prolonga hasta marzo.

Expertos afirman que los fenómenos de El Niño y La Niña son más intensos debido al cambio climático y las pérdidas acumuladas en el sector agropecuario suman 825 millones de dólares en los últimos cinco años, según el Instituto Nacional de Seguro Agrario (INSA).

Vásquez anunció que el seguro agrícola creado por el gobierno recientemente se aplicará de forma gradual. Este año llegará a 60 municipios más pobres y en cuatro años a todo el país.