Las fuerzas armadas de Estados Unidos están totalmente comprometidas con su misión en Afganistán y no tienen planeado cambiar su estrategia a pesar de la violencia fatal reciente que ha sacudido las ya frágiles relaciones entre estadounidenses y sus socios afganos, dijo el lunes el Pentágono.

Fuentes oficiales reconocieron, sin embargo, que después de la muerte de dos funcionarios estadounidenses dentro del Ministerio del Interior de Afganistán el sábado, Washington no está listo para permitir a sus asesores regresar a trabajar en las oficinas afganas. La Organización del Tratado del Atlántico Norte, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos retiraron a sus asesores de los ministerios después de las balaceras, las cuales siguen sin ser resueltas.

El capitán de la Marina de Guerra John Kirby, un vocero militar en Kabul, admitió que se han incrementado las tensiones, pero señaló que la situación podría estarse tranquilizando un poco, al menos en términos de protestas. Indicó que han ocurrido menos protestas en los dos últimos días, y menos violencia.

Los dos oficiales militares fueron abatidos a balazos el sábado en su oficina en el Ministerio del Interior, y nueve afganos murieron el lunes cuando un atacante suicida impactó su vehículo cargado de explosivos contra las puertas de una base de la OTAN en el este de Afganistán.

Los restos de los dos oficiales estadounidenses serán enviados a la Base Dover de la Fuerza Aérea, Delaware, señalaron el lunes funcionarios. Ellos identificaron a los dos oficiales como el mayor del Ejército Robert J. Marchanti II, de Maryland, y el teniente coronel de la Fuerza Aérea John D. Loftis, de Kentucky.

Jay Carney, secretario de Prensa de la Casa Blanca, dijo que la violencia no acelerará el cronograma de retiro de tropas.

"La prioridad número uno, la razón por la cual las tropas estadounidenses están en Afganistán en primer lugar, es desestabilizar, desmantelar y finalmente, finalmente derrotar a al Qaida", señaló Carney.

El trabajó no está completo, dijo Carney, aunque no listó ningún punto específico que no se haya concretado.