El gobierno anunció el lunes el viaje del ministro de Energía a la rebelde región de Aysén para responder a las demandas sociales de la zona, a cambio del cese de las protestas, pero simultáneamente amenazó con aplicar una ley que sanciona el desorden público.

El vocero Andrés Chadwick dijo que el ministro Rodrigo Alvarez viajará el martes a Aysén, 1.680 kilómetros al sur de Santiago, para reunirse con los dirigentes que hace dos semanas lideran las manifestaciones que, con cortes de rutas, paralizaron gradualmente la región para exigir soluciones a problemas locales que se arrastran hace décadas.

Agregó que el ejecutivo espera que las respuestas oficiales y el viaje de Alvarez para dialogar, "sea correspondido y reciba como respuesta la recuperación, el restablecimiento del orden público y la normalidad de las distintas situaciones de violencia, en el funcionamiento de la región".

El gobierno del presidente Sebastián Piñera responderá a un documento enviado por los dirigentes el viernes, cuya demanda principal es la rebaja del precio de los combustibles, que incide en el alto costo de vida en la zona.

Chadwick agregó que si "se frustran iniciativas que el gobierno quiere impulsar, y no hay una respuesta para efectos de orden público, tendremos que recurrir a todas las acciones legales que están a disposición del gobierno".

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter dijo la semana recién pasada que el gobierno puede aplicar la Ley de Seguridad del Estado que sanciona severamente las alteraciones al orden público.

Los cortes de camino han derivado en un desabastecimiento de combustibles y alimentos en la región, donde también se registran continuos enfrentamientos entre ayseninos y policías antimotines enviados desde Santiago y otras ciudades, junto con carros lanza gases lacrimógenos.