Los senegaleses empezaron a emitir sus votos durante unas elecciones tensas que amenazan la reputación de Senegal como una de las más antiguas democracias en Africa.

Esta nación, normalmente imperturbable, en la costa occidental de África, se ha visto sacudida por protestas luego de la decisión de su líder de buscar un tercer mandato. Con esta decisión, el presidente Abdoulaye Wade, de 85 años de edad, está violando el límite de mandatos que él mismo introdujo en la Constitución. Wade argumenta que dicha restricción no se debe aplicar para él ya que fue elegido durante la vigencia de una constitución previa que no limitaba el número de períodos presidenciales.

Durante días previos a la votación, el ex presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, medió entre el presidente y los 13 candidatos de la oposición en un esfuerzo de encontrar una solución. Su propuesta de que Wade debería permanecer dos años más, fue rechazada por la oposición.