Gracias a un gol de Ryan Giggs en los descuentos, el Manchester United venció el domingo 2-1 a Norwich para no perderle la pisada a su vecino Manchester City en la lucha por el título de la liga Premier inglesa.

Arsenal, en tanto, protagonizó la gran remontada de la jornada dominical: volteó un 2-0 en contra y superó 5-2 al Tottenham en el clásico entre los dos acérrimos rivales del norte de Londres.

Con el tropiezo del Tottenham, a diez puntos del City y a ocho del United, la puja por el título parece quedar en un asunto entre los dos equipos de Manchester.

De visita al Norwich, el campeón vigente United cantó victoria con tantos de la vieja guardia: Giggs y Paul Scholes.

En su partido número 900 con la camiseta del United, Giggs — el centrocampista galés de 38 años — definió de volea tras un centro de Ashley Young.

"Una carrera fantástica, un individuo fantástico", afirmó el técnico Alex Ferguson sobre Giggs. "Es algo increíble para Ryan celebrar su partido número 900 anotando el gol de la victoria en la última jugada. Se lo merece por todo lo que ha hecho por el club".

Scholes, de 37 años, adelantó al United al marcar a los siete minutos. Pero Norwich logró empatar transitoriamente con el tanto de Grant Holt a los 83.

Después de 26 fechas, Man City lidera con 63 puntos y el United suma 61.

La resonante victoria de Arsenal en su estadio Emirates le permitió instalarse en la cuarta plaza de la liga al tener una mejor diferencia de goles que Chelsea.

Tottenham se puso en ventaja con los goles de Louis Saha (4) y Emmanuel Adebayor (34, de penal).

Arsenal parecía liquidado. Pero un cabezazo de Bacary Sagna (40) y un remate combeado de Robin van Persie (43) igualaron el duelo, mientras que Tomas Rosicky (51) adelantó a los Gunners.

Un doblete de Theo Walcott (65 y 68) acabó de liquidar el partido y Arsenal consiguió su triunfo más abultado sobre Tottenham desde un 5-0 en White Hart Lane en diciembre de 1978.

"Esta es la clase de actuación en la que recibes todo lo que se puede esperar de tu equipo", dijo Arsene Wenger, el técnico de los Gunners.

En una temporada en la que sufrió una goleada 8-2 ante Man United, además de derrotas contra Blackburn, Arsenal aún se mantiene en la parte alta de la tabla.

"Arsenal está más vivo de lo que mucha gente creía antes del partido", añadió Wenger. "Nuestro espíritu de lucha, nuestro ímpetut, nuestro estillo ... todo estuvo perfecto".

Arsenal quedó cuarto por encima de Chelsea. Esa es la última plaza para la próxima Liga de Campeones, torneo al que se han clasificado sin falta durante las últimas 14 últimas temporadas.