Un juicio federal derivado del derrame petrolero más grave de Estados Unidos en el Golfo de México fue demorado por una semana para dar más tiempo a las negociaciones que permitan a las partes llegar a un acuerdo.

El juez Carl Barbier emitió su decisión el domingo "por razones de eficiencia judicial y para permitir que las partes avancen en sus discusiones hacia un acuerdo".

Dos personas allegadas al caso dijeron a The Associated Press que Barbier mantuvo una conferencia telefónica con las partes.

El juez no mencionó en qué situación se encontraban las conversaciones ni habló de las cifras en juego, dijeron las fuentes, que hablaron bajo la condición de no ser identificadas por no estar autorizadas a hablar de la llamada.

El juicio, cuyo inicio está previsto ahora para el 5 de marzo, debe determinar los punitorios que pagarán BP y otras compañías implicadas en el derrame. Las cifras son del orden de miles de millones de dólares.

BP PLC confirmó en un comunicado el aplazamiento del juicio. Añadió que la compañía y la Comisión de Demandantes buscaban un acuerdo para compensar debidamente a la gente y las empresas afectadas por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon y el posterior derrame.

Por otra parte, últimamente BP ha mantenido discusiones con el gobierno federal y la cementera contratista Halliburton, según allegados al caso.

De no mediar un acuerdo, Barbier presidirá un juicio en tres etapas que podría durar casi un año. En la primera se intentará determinar las causas de la explosión y asignar porcentajes de culpa a las compañías implicadas.

El juicio posiblemente no resulte revelador en cuanto a las causas del desastre, pero el desenlace podría traer el alivio que esperan decenas de miles de personas y negocios cuyos ingresos sufrieron graves trastornos debido al derrame.