Un atacante suicida detonó el domingo un coche bomba afuera de una iglesia cristiana, matando a tres personas e hiriendo a otras 38, dijeron las autoridades.

La secta radical islamista conocida como Boko Haram se adjudicó el atentado contra la sede de la Iglesia de Cristo en Nigeria durante el servicio religioso matutino, al que asisten numerosos fieles en la ciudad de Jos, capital del estado de Plateau.

En un comunicado, el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, condenó el ataque.

"Aquellos que buscan dividirnos por medio del miedo y el terror no lo lograrán", aseguró. "El ataque indiscriminado de cristianos y musulmanes es una amenaza para todos los nigerianos que aman la paz".

A causa del estallido perecieron un hombre, su hijo y una mujer, afirmó el portavoz el portavoz del estado de Plateau, Pam Ayuba. Al parecer el agresor atropelló a la mujer mientras conducía su vehículo a gran velocidad hacia el complejo de la iglesia, informó Mark Lipdo, un coordinador del grupo cristiano Fundación Stefanos.

Funcionarios de los servicios de emergencia trasladaron a 38 personas a hospitales para que recibieran atención médica, dijo Yushau Shuaib, un vocero de la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias de Nigeria.

Boko Haram ha intensificado los ataques sangrientos en Nigeria, incluidos atentados contra iglesias. En el día de la Navidad, el estallido de una bomba en una iglesia católica que se adjudicó la secta dejó al menos 44 muertos en Madalla, poblado cercano a Abuya, la capital del país.

El grupo también se atribuyó los atentados explosivos en la víspera de Navidad de 2010 que dejaron al menos 80 muertos en Jos.

Jos y su estado Plateau han registrado en los últimos años violencia derivada de las rivalidades entre los grupos étnicos y las discrepancias entre las principales religiones en la zona, el cristianismo y el islam. La organización no gubernamental Human Rights Watch calcula que al menos 1.000 personas murieron en enfrentamientos comunales cerca de Jos en 2010.