El juicio a Silvio Berlusconi por presunta corrupción concluyó el sábado con un fallo judicial de que los cargos han prescrito, con lo que el ex primer ministro de Italia logró una victoria más de la larga serie de desafíos judiciales que ha enfrentado.

Berlusconi, de 75 años, dejó el puesto de premier en noviembre al agudizarse la crisis de deuda del país. Fue acusado de pagarle 600.000 dólares a un abogado británico, David Mills, con el fin de que mintiera durante dos juicios en la década de 1990 para proteger al político y a su sociedad de inversiones Fininvest de los cargos relacionados con compañías en el extranjero que Mills ayudó a establecer.

El magnate multimillonario de los medios de comunicación no estaba en el tribunal de Milán cuando la jueza principal, Francesca Vitale, leyó el veredicto después de dos horas y media de deliberaciones. Posteriormente, el político dijo a los reporteros durante un partido de fútbol en Milán que se había hecho "justicia a medias".

Niccolo Ghedini, abogado de Berlusconi, dijo que la defensa había esperado una absolución total, lo que dejaba abierta la posibilidad de una apelación. En Italia ambas partes pueden apelar las decisiones de la corte.

"Hubiéramos preferido que la jueza hubiese fallado que no se cometió ningún delito", dijo Ghedini a la televisora Sky TG 24. "Este es el primer resultado y no sin importancia".

El fiscal Fabio De Pasquale le dijo a los reporteros que "no tiene caso hacer comentarios".

El juicio de cinco años fue una carrera contra el tiempo para evitar que el caso prescribiera, pues esta norma ya había librado a Berlusconi de veredictos en otros juicios vinculados con sus negocios en los medios de comunicación desde la década de 1990.

Los fiscales habían modificado el momento en que se cometió el presunto delito, de cuando Mills subió al estrado de los testigos, a cuando el dinero cambió de manos, con lo que agregaron dos años al reloj.

El abogado Ghedini, quien también es legislador, ayudó a redactar una ley que le daba inmunidad al premier en funciones, con lo que se granjeó críticas de que estaba valiéndose del Parlamento para protegerse. Esa ley fue desechada en las cortes por ser considerada inconstitucional.

La víspera del veredicto, Berlusconi emitió un comunicado en que dijo no recordar haber conocido a Mills.

"Mills era uno de muchos abogados en el extranjero que en ocasiones trabajaban para el grupo Fininvest. No recuerdo haberlo conocido nunca", afirmó el ex premier.