Una década después de que Ricky Martin y Jennifer López contribuyeran al estallido de la música latina entre las principales corrientes artísticas, las chefs latinas hacen lo mismo en el ámbito culinario.

Desde Marcela Valladolid, de Food Network, y Evette Ríos, en "The Chew" de ABC, hasta la gran restaurantera Michelle Bernstein y la autora de libros de cocina Lourdes Castro, estas mujeres se muestran como la nueva cara en el sector, en especial en la televisión.

El estereotipo de madres latinas que viven en las cocinas tiene sentido para estas chefs latinas.

"Todas nosotras crecimos en torno a una madre metida en la cocina, así era", dijo Bernstein, de descendencia latina y judía y quien dirige los restaurantes Sra. Martínez y Michy's en Miami. "Quizá eso es exactamente lo que representa la comida latina, lo que preparaba mama".

"(La cocina latina) habla a las latinas", dijo Lisa Navarrete, portavoz de El Consejo Nacional de La Raza, una organización defensora de los derechos civiles hispanos con sede en Washington. "Hay muchas mujeres talentosas, muy afables, muy telegénicas, que además son grandes cocineras".

Al igual que la música, la comida es una puerta de acceso para que la gente aprenda de otra cultura, agregó. Y en este caso, una cultura en expansión. Los hispanos son la población de mayor crecimiento en Estados Unidos y representan unos 50 millones de personas, es decir uno de cada seis estadounidenses.

También ha contribuido al ascenso de las chefs hispanas que la cocina latina ya no es considerada "exótica" o difícil de preparar. Un número mayor de personas cocinan cómodamente en casa con ingredientes étnicos como jalapeños y cilantro, o carnes marinadas con mojo cubano o chimichurri argentino.

"La cocina latina tiene una presencia cada vez mayor en las principales corrientes culinarias", dijo Castro, que nació en Miami de padres cubanos. "Y las mujeres en particular aumentan su interés debido a que la gente desea saber qué hacer con estos ingredientes".

Esto se debe a que las mujeres son las que tradicionalmente cocinan las comidas familiares en la comunidad latina, apuntó.

Ríos, corresponsal de "The Chew" de ABC, es de ascendencia puertorriqueña. Ella es una cocinera autodidacta que define a la "latina perfecta" como una mujer que además de cocinar puede enseñar cómo preparar un cóctel o un postre.

"Creo que es algo muy latino", afirmó. "Las mujeres en general hacen esto, pero siento que las mujeres hispanas tienen una participación cada vez mayor en todo".

Sin embargo, Ríos subrayó que a la cocina hispana le ha tomado tiempo tener éxito.

Un motivo es la gran variedad de platillos y de ingredientes que "hace difícil hacerse su propio nombre", apuntó. Asimismo, la cultura latina "todavía tiene bastante trecho que recorrer" en cuanto a su aceptación, debido a que las escuelas culinarias estadounidenses han sido lentas en adoptar la comida hispana.

Hasta ahora.

El Instituto Culinario de Estados Unidos tiene un nuevo programa que da inicio el mes entrante en su campus de San Antonio, concentrado exclusivamente en las cocinas latinas.

Incluirá cocinas de recintos interiores y de recintos exteriores como los hoyos para la pachamanca peruana o la barbacoa brasileña, las parrilladas argentinas y los comales mexicanos calentados con leña.