La ceremonia de entrega de los premios Oscar tiene mucho que demostrar el domingo, incluyendo si un campo libre de superproducciones puede atraer al público televisivo y si la rutina de Billy Crystal como presentador sigue siendo del gusto del público.

Brian Grazer y Don Mischer, los productores del evento, se toman el reto con humor: "La comedia es la dirección que tomaremos este año", dijo Mischer.

Para Crystal, quien regresa a la ceremonia (0130 GMT del domingo) luego de ocho años de ausencia, esto significa chistes y discursos que han sido ensayados a último minuto para evitar que se filtren puntos clave.

El actor de 63 años trae consigo dos de sus tradicionales segmentos en los Oscar: una secuencia en la que por medio de efectos generados por computadora aparece en escenas de las nueve producciones que compiten por el premio a la mejor película, y un número musical que rinde homenaje a la ceremonia y los nominados.

"Creo que tiene todo lo que el público desea ver de Billy Crystal", dijo Grazer. "Billy nació para este trabajo. Le encanta ser el anfitrión y lo hace con un brío y un entusiasmo total. Lo hace divertido para todos".

Crystal cuenta con ayuda. Los presentadores Will Ferrell y Zach Galifianakis realizarán un "gran chiste", prometió Grazer, con más momentos memorables cortesía de los presentadores Tina Fey y Bradley Cooper y, en un esfuerzo de grupo, el reparto de "Bridesmaids".

Con Sacha Baron Cohen invitado, hay posibilidad de controversia en un año de elecciones presidenciales en Estados Unidos. Se rumora que Cohen acudirá a la ceremonia vestido como el personaje de "The Dictator", su próxima cinta sobre el déspota dictador de un país ficticio.

Pero el papel estelar de la noche es para Crystal, quien reconoció en un video publicado en la página de Internet Oscar.com que "se espera mucho" de su regreso. El comediante debería contar con la buena voluntad del público en su novena participación en la ceremonia puesto que, siguiendo la mejor tradición de Hollywood, salió al rescate tras la salida de Eddie Murphy como presentador.

La partida de Murphy siguió a la del productor de la ceremonia Brett Ratner, quien recibió duras críticas por haber usado una palabra peyorativa para los homosexuales durante una proyección de su "Tower Heist", estelarizada por Murphy. Grazer ("A Beautiful Mind"), productor ganador del premio Oscar, se hizo cargo de la producción para trabajar al lado del experimentado Mischer.

La ceremonia del año pasado no representa un reto a superar para Crystal. Anne Hathaway y James Franco fueron elegidos como anfitriones en un intento por atraer a una teleaudiencia más joven, pero aunque Hathaway hizo un buen trabajo, un inerte Franco resultó incompatible con el trabajo.

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La reportera de espectáculos de AP Sandy Cohen contribuyó con este reporte.

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En Internet:

http://www.oscars.org