El presidente afgano renovó su llamado a guardar la calma en un mensaje transmitido por televisión a todo el país luego de que la quema de ejemplares del Corán en una base estadounidense desatara cinco días de violentas protestas.

Unas 30 personas han muerto, incluyendo cuatro soldados estadounidenses, desde que saliera a la luz el incidente el martes.

La OTAN ha sacado del país a cientos de asesores internacionales que trabajan en los ministerios por temor a que puedan convertirse en el siguiente los objetivo de la furia en contra de los extranjeros.

El presidente Hamid Karzai habló en una transmisión televisada en vivo el domingo. Karzai dijo: "Ahora es el momento de volver a la calma y no permitir que nuestros enemigos utilicen esta situación".

Recordó al pueblo afgano que la quema de los ejemplares del Corán están siendo investigadas y pidió que esperaran los resultados de esa pesquisa.