La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico aseguró el viernes que la aplicación de reformas estructurales, políticas de protección social y el crecimiento verde pueden ayudar a los países a superar los efectos que aún persisten por la crisis internacional, como el alto desempleo que sobre todo afecta a los jóvenes.

"La crisis ha tenido un costo enorme y todavía seguimos en la crisis", dijo el secretario general de la OCDE, José Angel Gurría, al presentar en México el estudio "Apuesta por el crecimiento" sobre las medidas que han tomado y pueden hacer en adelante los países para sortear los problemas económicos internacionales.

Gurría refirió que sólo entre los 34 países de la OCDE la crisis de 2008 dejó unos 14 millones de desempleados, para llegar actualmente a una cifra total de 45 millones de personas sin empleo, casi la mitad de ellos en Estados Unidos.

Además, dijo, el desempleo ha afectado sobre todo a los jóvenes, hombres y personas con poca preparación, lo cual mantiene otro riesgo latente.

"Obviamente estamos en peligro de que haya una generación perdida" entre los jóvenes, dijo Gurría.

Comentó que mientras el promedio del desempleo en países de la OCDE es de entre 8,5% y 9%, entre los jóvenes es de un 20%.

Señaló que el informe "Apuesta por el Crecimiento" es publicado en un momento de "extraordinaria incertidumbre económica mundial", aunque las hipótesis pesimistas podrían evitarse si se mantienen políticas monetarias de apoyo.

Gurría consideró que además de algunas políticas audaces es necesario que en el mundo se observen "claros liderazgos y una mayor cooperación internacional"

Dijo que a raíz de la crisis internacional iniciada hace casi un lustro, varios países aceleraron la aplicación de reformas, lo cual es una buena noticia, aunque aún tienen que poner en marcha más medidas estructurales que permitan fomentar el empleo.

Añadió que los que respondieron mejor en la implementación de reformas por la crisis fueron precisamente los países que han tenido más problemas (Grecia, España, Irlanda y Portugal) y que han incluido modificaciones al régimen de pensiones y la simplificación administrativa.

La OCDE consideró que una agenda amplia de reformas podría estimular el crecimiento del PIB hasta en un 1% anual.

Entre las reformas que la organización considera necesarias y que favorecen la productividad se encuentra la reducción en las barreras comerciales.