La policía en la capital de Nepal detuvo a 13 tibetanos que intentaron irrumpir en las oficinas de Naciones Unidas el viernes, para demandar que el organismo internacional ayude al pueblo tibetano bajo el régimen chino.

"Despierta ONU, el Tíbet está ardiendo. Detengan la matanza en el Tíbet" coreaban los manifestantes mientras intentaban escalar el portón de las oficinas de la ONU en un acomodado barrio en Katmandú.

Los guardias de la ONU los detuvieron y la policía antimotines, que se apresuró al lugar, fueron capaces de echarlos para atras a las calles y luego subirlos a unas camionetas. Fueron llevados a centros de detención.

No es seguro que los 13 sean acusados formalmente o encarcelados, pero en pasadas protestas tibetanas fueron retenidos unas horas y puestos en libertad después.

La policía no hizo uso de la fuerza ni golpeó a los manifestantes. Los atraparon y los echaron a las camionetas. No hubo heridos en la revuelta.

Las autoridades de Nepal han dejado claro que los tibetanos tienen prohibido protestar en contra de China dentro de Nepal, al aclarar que manifestantes en contra de cualquier nación amiga no serán tolerados. Sin embargo, las manifestaciones se realizan.

Nepal ha permitido a miles de exiliados tibetanos que vivan en el país como refugiados, mientras otros cientos pueden pasar por Nepal en su viaje del Tíbet a Dharmasala, en India, donde vive en el exilio su líder espiritual, el Dalai Lama.