Derek Jeter afirmó que no tiene planes de seguir el ejemplo de Jorge Posada y Andy Pettitte en el retiro. Al menos no por ahora.

"Si pensara que ya no puedo jugar a un alto nivel, entonces me iría a casa", dijo Jeter el viernes, al llegar a los campos de entrenamiento de los Yanquis de Nueva York. "Si no lo disfrutara, si no disfrutara la competencia, entonces sería el momento de irme".

"Ahora mismo, creo que puedo disfrutarlo", agregó el torpedero de 37 años. "Tengo mucha confianza, y si empezara a dudar, entonces no lo haría".

Jeter se prepara para su 18va temporada en Grandes Ligas, y después de este año podría ser el último sobreviviente de la generación dorada que ayudó a los Yanquis a ganar cuatro títulos de Serie Mundial entre 1996 y 2000.

Posada, otro integrante de ese grupo, anunció su retiro hace poco, para unirse a Pettitte quien ya había colgado el guante. Mariano Rivera insinuó esta semana que 2012 podría ser su último año en las mayores.

Jeter reconoció que es "raro" no tener alrededor a algunos de sus compañeros de tantos años.

"Somos como hermanos, porque hemos tenido muchas experiencias juntos", comentó Jeter. "Es un poco raro cuando estás acostumbrado a jugar con alguien. He jugado con ellos desde que tengo 18 años, pero hay que pasar la página, no hay alternativa".

Jeter cumplirá 38 años el 26 de junio.

"Al ver a sus amigos que ya pasaron por eso (el retiro), quizás por lo que habló con Andy o con Jorge, sabe que en algún momento va a terminar", señaló el manager de los Yanquis, Joe Girardi. "Si Derek está en el terreno, espero que sea productivo. ¿Espero que juegue 160 partidos? Probablemente no".

Jeter descansará de vez en cuando de su posición defensiva jugando como bateador designado.

"Jugará mucho", afirmó Girardi.