El nuevo gobierno conservador español quiere pagar miles de millones de euros que deben las municipalidades a pequeñas y medianas empresas, que son la piedra angular de una economía en apuros.

La vicepresidente primera del gobierno Soraya Sáenz de Santa María dijo el viernes que el primer paso es una orden para que las municipalidades informen al gobierno central antes del 15 de abril cuánto deben a proveedores como empresas de jardinería o limpieza.

Dichas empresas — y otras mayores como las farmacéuticas — sostienen que están contra la pared de facturas impagadas por sus suministros y servicios debido a la crisis financiera y el creciente desempleo.

Aunque dio pocos detalles del plan, su objetivo es que el gobierno central se haga cargo de esas deudas mediante la concesión de créditos, lo cual inyectaría vida a la economía.