La rama iraquí de al-Qaida se adjudicó el jueves por la noche la responsabilidad por la oleada de bombas y otros ataques que han dejado decenas de muertos en Bagdad y otras partes del país.

El Estado islámico de Irak dijo que el grupo terrorista tenía por objetivo fuerzas de seguridad y funcionarios en "venganza por la eliminación y campañas de tortura que los hombres y mujeres suníes enfrentan en las prisiones de Bagdad y otras ciudades".

La oleada de ataques durante todo el día en 12 ciudades del país han dejado 55 personas muertas y 225 heridos. La adjudicación de al-Qaida fue publicado en sitios de internet milicianos el jueves por la noche.

En los pasados dos meses, desde que las tropas estadounidenses salieron de Irak, al-Qaida y otros suníes milicianos han realizado ataques en contra de los chiíes, incrementando las preocupaciones de una nueva oleada de violencia sectaria.