FLORIDA, EEUU.- Pese a un nuevo corte de pelo y un nuevo uniforme, reconocer a Jose Reyes es muy fácil.

Su nombre no dejó de ser coreado por docenas de fanáticos que se apretujaban frente a una cerca para verlo entrenar en la sede de pretemporada de los Marlins de Miami.

Cuando Reyes se encaminó para firmar autógrafos, el tumulto asemejó a los que se producen en una estación del metro de Nueva York en hora pico.

Para esto fue que los Marlins contrataron al torpedero dominicano: para causar conmoción.

uieren que ponga en aprietos a los rivales, al batear como primero en el orden ofensivo y corriendo en las bases, de la misma forma que lo hizo el año pasado al ganar el título de bateo de la Liga Nacional con los Mets de Nueva York.

Y es que Reyes trae algo de efervescencia neoyorquina a Miami, un equipo en transición tras quedar en la cola en cuanto a concurrencia en la Liga Nacional en los últimos siete años.

Los Marlins esperan tener muchos llenos esta temporada en su nuevo estadio.