Un tribunal europeo ordenó el jueves a Italia que pague miles de euros a 24 inmigrantes ilegales somalíes y eritreos que huyeron de Libia en el 2009 rumbo a Italia.

Los barcos italianos recogieron a los inmigrantes en el Mar Mediterráneo y los devolvieron a Libia, donde fueron entregados a las autoridades.

La Corte Europea de Derechos Humanos dictaminó que los inmigrantes corrían el riesgo de ser maltratados en Libia, donde según sostuvo son detenidos sistemáticamente. Además, corren el peligro de ser devueltos a Somalia y Eritrea, donde podría ser detenidos e incluso torturados, según la corte.

El tribunal insistió en que Italia violó la prohibición de recurrir a las expulsiones masivas, ya que no examinó sus casos.

Ordenó a Italia pagar a cada unos de los inmigrantes deportados 15.000 euros (20.000 dólares) y otros 1.575 euros para ser compartidos en la cobertura de costos. El tribunal destacó que los inmigrantes se dispersaron desde entonces y sus abogados perdieron contacto con algunos de ellos. No fue aclarado cómo serán efectuados los pagos en esos casos.

La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados ha condenado desde hace tiempo la política de "rechazos en el mar", mediante la cual los inmigrantes eran interceptados en alta mar sin escuchar sus peticiones de asilo.

La política se remonta a un tratado de amistad firmado en el 2008 por el líder libio Moamar Gadafi y el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi mediante el cual Libia prometió ayudar a Italia en el combate a la inmigración ilegal.

No quedó claro si el gobierno italiano apelará el fallo.

"Ya veremos. El gobierno decidirá", dijo el ministro del gabinete de cooperación internacional Andrea Riccardi.

Una organización católica que ayuda a los inmigrantes consideró "histórico" el fallo de la corte.

La Comunidad de San Egidio dijo en una declaración que la decisión "puede reducir las muertes en el Mediterráneo".