Tropas gubernamentales arrojaron cohetes el viernes sobre áreas controladas por insurgentes en el centro de Siria y mataron a cuatro personas, dijeron activistas, mientras Estados Unidos, Europa y las naciones árabes se encuentran reunidas en Túnez para intentar aliviar la crisis.

En momentos en que los soldados atacaban vecindarios en la asediada ciudad de Homs, miles de personas en decenas de poblados de todo el país se manifestaban bajo la consigna "Nos rebelaremos por ti, Baba Amr", en referencia a un vecindario de esa urbe que se ha convertido en el epicentro de la revuelta siria.

Más de 70 países participaban en un encuentro de "Amigos de Siria", que pedirá al presidente sirio Bashar Assad que acepte un alto el fuego y permita que llegue la ayuda humanitaria a las zonas más castigadas por las fuerzas de seguridad.

Funcionarios estadounidenses, europeos y árabes dijeron que el grupo seguramente endurecerá las sanciones si Assad rechaza una tregua y pronosticaron que sus oponentes cobrarán más fuerza si continúa en el poder.

Las Naciones Unidas anunciaron que el ex secretario general Kofi Annan será el enviado conjunto de la ONU y la Liga Arabe para encarar la crisis.

En una declaración, Annan dijo el viernes que intentará "ayudar para concluir la violencia y los abusos de los derechos humanos, y propiciar una solución pacífica" en Siria. Confió que el gobierno sirio y los grupos de la oposición cooperen con él para ese fin.

La reunión de Túnez es la última gestión internacional para concluir la crisis, que comenzó cuando los manifestantes, inspirados por la Primavera Arabe, se lanzaron a las calles en algunas empobrecidas provincias sirias hace casi un año para pedir cambios políticos.

Las fuerzas de seguridad sirias atribuyen la violencia a extremistas islamistas y bandas armadas.

En enero la ONU estimó que 5.400 personas fueron muertas en el 2011 en el conflicto, y centenares más desde entonces. Según los activistas sirios, esas muertes superas las 7.300 personas.

Igualmente el viernes, los investigadores de la ONU dijeron en Ginebra que han elaborado una lista de funcionarios sirios acusados de crímenes contra la humanidad, incluyendo Assad.

Rusia y China se han opuesto desde hace tiempo a la intervención extranjera en Siria.

El legislador ruso Alexei Pushkov dijo el viernes tras reunirse hace poco con Assad que el presidente sirio rezumaba confianza y no dio indicio alguno de dimitir, según la agencia noticiosa RIA-Novosti.

Cuatro personas murieron el viernes al ser reanudados los cañoneos contra Baba Amr, dijeron los activistas. El barrio está sitiado y recibe una lluvia de cohetes desde hace tres semanas.

El Observatorio Para los Derechos Humanos, una organización activista siria con sede en Londres, dijo que la tropa intenta además ocupar Rastán, una aldea insurgente al norte de Homs.