Las porciones de las comidas y el peso parecen ser una costumbre cuando se habla de Pablo Sandoval durante esta parte del año.

El venezolano comprende la situación, de hecho ya ni le importa. Tampoco se irrita con los comentarios sobre el tamaño de su cintura.ç

"Eso es parte de mi trabajo, todos quieren saber cuánto peso", dijo un sonriente Sandoval, quien tiene una cita formal con la báscula el jueves. "Estoy bien con eso. Simplemente sigo esforzándome por mantener mi peso y jugar intensamente. En eso estoy concentrado ahora ... Me abstraigo de eso. No le pongo demasiada atención. Sólo juego como sé y eso es todo".

Sandoval nunca escuchará que le digan flaco. Y eso tiene sin cuidado al toletero de los Gigantes de San Francisco, luego de una temporada en la que repuntó con su producción y fue seleccionado al Juego de Estrellas.

A lo que aspira es repetir su actuación de 2011. También tiene un nuevo y jugoso contrato de 17,15 millones de dólares por tres temporadas.

Los Gigantes parecen confiados que el peso del "Panda" Sandoval no volverá a ser tema de discusión.

El tercera base adelgazó casi 19 kilos (40 libras) tras un arduo régimen de acondicionamiento físico en el invierno y terminó 2011 con promedio de .315, 23 jonrones y 70 impulsadas.

Al estar más liviano, Sandoval exhibió mejor agilidad en la defensiva y estuvo más disciplinado en el plato. También le tomó el gusto al corrido en las bases.

Sandoval está ansioso por comenzar la campaña y taparle la boca a los escépticos que se la pasan criticando su peso.

"Debo empezar preparándome para la temporada. He trabajado duro. Tengo más masa muscular, me siento muy bien", dijo Sandoval.

Durante el invierno, en una actividad con fanáticos, Bochy señaló que Sandoval aún tenía que algo de peso para llegar a la cifra ideal conforme avanza el año.

"Pablo se ve bien", dijo Bochy. "Eso es importante para él y para nosotros. Todavía tenemos dos o tres días antes de redoblar el paso con estos muchachos, pero él llega temprano para hacer algún trabajo y eso siempre es una buena señal. Se siente bien, se ve bien".

Sandoval sólo procura mantenerse consistente y demostrar que lo del año pasado no fue una casualidad. En su primera temporada completa en las mayores en 2009, el ambidiestro exhibió su potencial al batear de .330 con 25 jonrones y 90 remolcadas en 153 partidos.

"Eso sucede en tu carrera, tienes años buenos y malos", reflexionó Sandoval. "De modo que tienes que concentrarte y poner más atención a las cosas. El año pasado fue una lección para mí. Ya sé lo que puedo hacer. Ya sé lo que debo hacer. Para mí, el año pasado fue estupendo. Es el tipo de temporada que uno desea en su carrera. La tuve y me alegra estar aquí de nuevo, listo para que vuelva a ocurrir".