Rusia dice que el mundo no debería extraer "conclusiones apresuradas" del reciente rechazo de Irán a la gestión de las Naciones Unidas para comprobar las sospechas de que se propone producir armas nucleares, pero Estados Unidos y sus aliados acusaron a Teherán de representar un desafío nuclear.

Israel, que ha advertido reiteradamente que podría atacar las instalaciones nucleares de Irán, instó con mordacidad a las principales potencias mundiales a que se ocupen de sus propios asuntos, diciendo que decidirá por sí mismo qué hacer para proteger la seguridad del Estado judío.

Francia dijo que la continua obstrucción de Irán a las tareas de la Agencia Internacional de Energía Atómica "es contraria a las intenciones " expresadas por Teherán en su oferta reciente de reiniciar pláticas sobre sus actividades nucleares.

En Washington, el vocero de la Casa Blanca Jay Carney dijo que aunque las potencias mundiales no han alcanzado todavía una decisión sobre esas conversaciones, el rechazo de Irán a cooperar con la investigación "sugiere que ellos no han cambiado su conducta en lo que respecta a acatar sus compromisos internacionales".

La AIEA admitió a primera hora del miércoles un nuevo fracaso al concluir su segundo viaje en menos de un mes que buscaba investigar la sospecha de encubrimiento de un programa de armas nucleares iraní.

Un equipo de la AIEA esperaba conversar durante el fin de semana con prominentes científicos iraníes sospechosos de trabajar en el supuesto programa de armas. También quería inspeccionar documentos relacionados con las tareas nucleares y asegurarse futuras visitas.

Pero el titular de la misión, Herman Nackaerts, admitió que su equipo no pudo hallar el modo de entablar negociaciones con los funcionarios iraníes. Un comunicado por separado de la AIEA, de manera clara, aunque indirectamente, culpó a Teherán de la falta de avance.

"Nos comprometimos con un espíritu constructivo, pero no se alcanzó ningún acuerdo", señaló el comunicado, citando al director de la AIEA Yukiya Amano.