Los buzos que inspeccionan el crucero Costa Concordia que encalló frente a una isla italiana hallaron el miércoles ocho cadáveres en una de las cubiertas de pasajeros, incluido el de una niña italiana de cinco años que se había reportado como desaparecida, dijeron las autoridades.

La agencia nacional italiana de protección civil, que supervisa la operación, precisó que tres de los cuerpos fueron extraídos pocas horas después de ser divisados por buzos del departamento de bomberos. Indicó que corresponden a una mujer, una niña y un hombre. Como el clima empeoraba, no pudieron extraer inmediatamente los otros cinco cadáveres.

Los cuerpos fueron trasladados a un hospital en territorio italiano para su identificación, un proceso que podría demorar días. Hasta la víspera, se daba a 15 personas como desaparecidas pero sólo una correspondía a una niña, Dayana Arlotti. La pequeña de 5 años estaba en el crucero por el Mediterráneo con su padre y la novia de este. La mujer sobrevivió y el padre está entre los desaparecidos.

Incluyendo los desaparecidos — presumiblemente muertos — y los cadáveres ya extraídos, la cifra de decesos por el accidente se eleva a 32.

El padre de Dayana, Williams, tenía antecedentes de problemas médicos y su familia dijo que viajaba para celebrar una nueva etapa de su vida después de haber recibido trasplante de riñón y páncreas en el pasado. Algunos testigos dijeron a la prensa que lo vieron por última vez durante la evacuación cuando regresaba a su cabina para recoger un medicamento vital.

El Concordia, que llevaba unos 4.200 pasajeros y tripulantes, embistió un arrecife frente a la isla de Giglio el 13 de enero, empezó a hacer agua y se inclinó peligrosamente hasta quedar semihundido de costado. Giglio es una isla diminuta de pescadores y hoteles turísticos.