El líder rebelde conocido como Camarada Artemio fue trasladado el miércoles a la sede de la policía antiterrorista para ser interrogado, tras permanecer internado en el Hospital de Policía durante 10 días.

Mientras era llevado por la policía, protegido con chaleco antibalas, transeúntes que observaron la partida del hospital del presunto líder de la organización rebelde Sendero Luminoso, le gritaban epítetos como "asesino" y otros pedían "que lo maten".

Un amplio despliegue policial, que incluyó la presencia de francotiradores apostados en los techos de las dependencias policiales, fue dispuesto para el traslado hacía la Dirección de la Policía contra el Terrorismo (Dircote), donde el rebelde con nombre legal Florindo Flores Hala, puede permanecer un plazo máximo de 15 días, según lo estipulan las leyes peruanas.

"Estamos resentidos con este señor. Me parece que es una de las personas que más daño ha hecho al Perú", dijo a reporteros Darwin Cabanillas, un hombre que observó la salida del hospital del presunto jefe guerrillero.

El Camarada Artemio fue capturado el domingo 12 en una localidad de la selva central. Según las autoridades, fue herido con disparos de escopeta en el abdomen y las manos por un hombre cercano al entorno del guerrillero que había sido reclutado por la policía a cambio de una recompensa.

Artemio, de 50 años, era el último miembro del Comité Central de Sendero Luminoso que quedaba en libertad. Lideraba a unos 150 rebeldes en el valle del Huallaga, una de las principales zonas productores de hoja de coca, donde las autoridades afirman que con sus hombres prestaba seguridad a narcotraficantes locales a cambio de dinero.

En una entrevista que concedió en diciembre a tres periodistas en algún lugar de la selva, Artemio habría reconocido la derrota de Sendero Luminoso y pedía al gobierno del presidente Ollanta Humala una amnistía a cambio de la desmovilización de su ejército.

Tras la caída de Artemio, el gobierno ha dicho que dirigirá sus esfuerzos a la captura del Camarada José, otro líder senderista que opera en el valle del río Apurímac-Ene, en el sudeste peruano, también en alianza con narcotraficantes de la zona.

Sendero Luminoso asoló Perú con una ola de violencia terrorista desde 1980 hasta 1992, cuando su ideólogo y máximo cabecilla Abimael Guzmán, fue capturado. Guzmán purga actualmente cadena perpetua.