El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu enfrentó el miércoles la posibilidad de una crisis de su coalición de gobierno después de que la Corte Suprema, en una decisión histórica, revocó una ley que permitía a los varones judíos ultraortodoxos evitar el servicio militar.

El fallo del máximo tribunal del país trata un asunto que está en el centro de una guerra cultural que hierve a fuego lento entre judíos religiosos y seculares, y se suma a los dolores de cabeza de Netanyahu en momentos en que se prepara para viajar a la Casa Blanca para unas negociaciones cruciales sobre el programa nuclear de Irán.

En meses recientes ha crecido el antagonismo hacia los ultraortodoxos debido a una serie de incidentes que han sido vistos como un intento de los extremistas religiosos por imponer sus normas a la sociedad en su conjunto, como la segregación de las mujeres en autobuses e incluso en las aceras.

Las exenciones para ser reclutados al servicio militar se han convertido cada vez más en un asunto medular entre la mayoría laica de Israel, la cual está obligada a prestar tres años de servicio militar.

A más de 60.000 hombres religiosos se les garantizó exención el año pasado, permitiéndoseles en lugar del servicio militar estudiar en seminarios, recibiendo al mismo tiempo subvenciones de asistencia social. En su fallo, la Corte Suprema señaló que ésta buscó dividir las cargas de Israel de manera igualitaria entre sus ciudadanos.

La decisión amenazó sacudir el gobierno de Netanyahu al obligarlo a enfrentar el asunto e implantar un sistema nuevo. En su coalición se encuentran tanto partidos ultraortodoxos como seculares, y el fallo del tribunal podría obligar a Netanyahu a decidir de qué lado está.

"El primer ministro se encuentra ahora en el tipo de situación que más detesta. Tiene que decidir. Tiene que escoger entre dos opciones difíciles y peligrosas, cualquiera de las cuales podría ser catastrófica para él", escribió el comentarista Ben Caspit, del diario Maariv.