Millones de personas se han sometido a una colonoscopia, pues creen que el temido examen puede ayudar a evitar que mueran de cáncer de colon. Por primera vez, un importante estudio ofrece evidencia clara de que lo hace.

Eliminar tumores precancerosos detectados durante la prueba puede reducir a la mitad el riesgo de morir de cáncer de colon, sugiere el estudio. Los médicos lo daban por sentado desde hacía mucho tiempo, pero la investigación no había demostrado antes que la extirpación de pólipos mejore la supervivencia, la medida clave de que vale la pena cualquier detección de cáncer.

Algunas personas evitan la prueba debido a los desagradables pasos necesarios para prepararse para ella.

"Claro, es un fastidio. La gente se me queja todo el tiempo: 'Es horrible. Es terrible''', dijo el doctor Sidney Winawer, un gastroenterólogo en el Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering en Nueva York, quien ayudó a dirigir el estudio. "Pero mira la alternativa".

Un segundo estudio en Europa encontró que las colonoscopias fueron mejores detectoras de pólipos que otras herramientas comunes de evaluación, como los análisis de materia fecal. Ambos estudios fueron publicados en el New England Journal of Medicine.

El cáncer colorrectal es la segunda causa de muerte por cáncer en Estados Unidos y la cuarta en el mundo.

Las muertes por cáncer colorrectal han ido disminuyendo desde hace más de dos décadas, sobre todo debido a la detección, incluyendo colonoscopias y otras pruebas, asegura la organización. Las personas de riesgo promedio de cáncer de colon en edades de 50 a 75 años deben ser examinados, pero apenas cerca de la mitad se someten a estudios en Estados Unidos.

Un panel de expertos designado por el gobierno recomienda usar uno de tres métodos: pruebas anuales de sangre en materia fecal; una sigmoidoscopia (examen de la parte inferior del intestino) cada cinco años, además de análisis de materia fecal cada tres años; o una colonoscopia cada 10 años.

En una colonoscopia, un tubo delgado y flexible con una cámara diminuta es guiado a través del intestino grueso. Los tumores pueden ser cortados y revisados en busca de cáncer. Los pacientes están sedados, pero a muchos les aterra la prueba, ya que requiere que los pacientes se alimenten con una dieta especial y beban soluciones la víspera para limpiar el intestino. Por lo general, cuesta más de 1.000 dólares, en comparación con un análisis de materia fecal que cuesta 20 dólares.