Jonathan Sánchez no se sorprendió cuando los Gigantes de San Francisco lo transfirieron a los Reales de Kansas City durante el receso de temporada.

Estuvo dos veces en la lista de lesionados en 2011 por una tendinitis en el bíceps izquierdo y una severa distensión en el tobillo izquierdo. Apenas tuvo 19 aperturas y ganó cuatro juegos. Entonces, con una rotación eficaz a su alrededor, los Gigantes decidieron que era prescindible.

Por fin, después de tantos rumores de cambio todos estos años.

"Desde que llegué a las mayores en 2006, había rumores de que iba a ser transferido", dijo el serpentinero puertorriqueño. "Yo iba a Boston, Nueva York y a todas partes. Dije que algún día iba a ocurrir y eso fue este año. Puedo ser agente libre después de este año y (entonces) no podían separarme. Dije: 'OK, este va a ser el momento en que me vaya a algún otro lado".

Los Gigantes, en busca de más ofensiva, recibieron al dominicano Melky Cabrera en el canje. El jardinero bateó de .305 durante una temporada de repunte en 2011, pero los Reales consideraban que tenían en Lorenzo Cain a un reemplazo que solamente necesitaba una oportunidad para meterse a la alineación titular.

La transferencia cuadró para las dos partes.

"Le agradezco a los Gigantes por darme la oportunidad de jugar en las mayores por casi seis años", manifestó Sánchez. "Es una nueva vida, un nuevo equipo, una nueva liga, un nuevo color azul, Creo que me veo bien en azul. Cuando uno llega a este equipo, uno ve la energía de estos jóvenes y ya nada más espera que empiecen los partidos. Esto es emocionante. Fue mi ocasión para avanzar".

Sánchez ha sido un enigma en la lomita. Una vez lanzó un sin hit por los Gigantes, y dominó en la parte final de 2010, cuando San Francisco se encaminaba a ganar la Serie Mundial

Aunque tiene un buen repertorio — su promedio de 9,37 ponches por juego desde 2008 es el tercero mejor en las mayores — también ha sido errático. Sánchez fue el líder en la Liga Nacional con 96 boletos en 2010, y dio cinco o más bases por bolas en sus primeras 16 aperturas en la campaña pasada.

"Me gusta ponchar a la gente. Por eso lanzo", argumentó. "Doy boletos, (pero) siempre y cuando no anoten, soy bueno".