El secretario de Gobernación de México atribuyó el martes a la baja inversión pública en prisiones que realizan los estados federados el mortal motín y la fuga ocurridos recientemente en dos centros penales del estado de Nuevo León.

El secretario Alejandro Poiré señaló en rueda de prensa los factores por los cuales ocurrió "esta lamentable situación" en las prisiones estatales, entre los cuales citó la ausencia de infraestructura, "la violencia con la que las organizaciones criminales mantienen sus negocios en el interior de los centros penitenciarios" y la necesidad de "depurar y mantener controlados a los funcionarios de los centros de readaptación social".

Horas antes, tres reos fueron asesinados en el penal de Topo Chico, en la zona metropolitana de Monterrey.

El vocero de seguridad en el estado de Nuevo León, Jorge Domene, dijo que las víctimas habían ingresado el lunes al penal acusados de secuestro y de pertenecer a la banda de narcotraficantes Los Zetas. Dos personas han sido detenidas por las muertes.

El domingo, varios presuntos miembros de Los Zetas masacraron a 44 reos de un cartel rival en la cárcel de Apodaca. En este caso, el alcaide, el jefe de seguridad y 18 custodios están detenidos y son investigados debido a que estaban a cargo de la sección en donde se produjo la riña y la fuga de 30 reos que pertenecen al grupo Los Zetas.

Poiré calificó como indispensable "retirar a la mayor cantidad de reos posibles" de las cárceles estatales y explicó la estrategia del gobierno de Mexico al respecto, que consiste en "ampliar su capacidad instalada para asumir la custodia de reos de delitos federales".

Señaló que "ninguno de los incidentes tuvo lugar en un centro gestionado" por el gobierno federal.

En la fuga del penal de Apodaca, nueve guardias confesaron haber ayudado a Los Zetas a escapar en medio de la confusión generada por el enfrentamiento que sostuvieron contra miembros del Cartel del Golfo, que eran trasladados de un pabellón a otro del penal.

Poiré presentó datos sobre la situación de las prisiones en México según los cuales, al inicio de la administración actual en diciembre de 2006, del total de 210.000 reos, sólo 3.164, el 1,5%, se encontraban bajo fuero federal, actualmente la cifra es de 18.283, lo que supone un 8% de los más de 230.000 reos encarcelados en las prisiones mexicanas.

Tambien anunció que para diciembre de 2012, el gobierno federal espera que finalice la construcción de 8 nuevos penales que tendrian capacidad para recluir a 47.000 internos, la totalidad de los reos de delitos federales, con una inversión que cifró en 32.822 millones de pesos.