Bill Weldon, director ejecutivo de Johnson & Johnson desde hace mucho tiempo, se jubilará en abril después de una embarazosa serie de retiros de productos en más de dos años que le costaron cientos de millones de dólares a la gigante de productos para el cuidado de la salud, así como la confianza del consumidor.

El fabricante de las vendas adhesivas Band-Aids y medicamentos biotecnológicos dijo el martes que Weldon permanecerá por lo pronto como presidente de la junta directiva mientras entrega el cargo de director ejecutivo a Alex Gorsky, director del negocio de aparatos médicos y de diagnóstico. El cambio oficial será el 26 de abril, día de la siguiente reunión anual de accionistas de la compañía.

Desde enero de 2011, Gorsky ha sido vicepresidente del comité ejecutivo de J&J, el equipo de liderazgo de más rango en la empresa.

Además de la unidad de equipo médico y diagnóstico — negocio que según J&J es el mayor de su tipo en el mundo_, Gorskey supervisa 140 instalaciones de manufactura en todo el mundo. También está a cargo de política y asuntos con el gobierno y de la subsidiaria de capital de riesgo de la compañía, llamada Johnson and Johnson Development Corp.

Weldon, de 63 años, ha dedicado toda su carrera a J&J y se convirtió en director ejecutivo en 2002. Su salida está siendo descrita como un plan normal de sucesión, pero Weldon ha dicho frecuentemente que no tenía planes de irse, a menos que se lo pidiera la junta de directores, la cual le ha sido tradicionalmente leal.

Su período al frente de la empresa ha sido manchado por más de dos decenas de retiros del mercado de Tylenol, Motrin, Benadryl y otros fármacos que iniciaron en 2009.

Los retiros de producto involucraron problemas como contaminación con bacterias y olor nauseabundo en los contenedores, hasta medicamentos líquidos que pudieran contener fragmentos metálicos diminutos y productos que pudieran tener una cantidad equivocada de ingrediente activo.