Grupos ecologistas y académicos dominicanos se opusieron el martes a la construcción de una base militar con apoyo de Estados Unidos en la isla Saona, en el extremo oriental de República Dominicana y que forma parte de una reserva ecológica.

El proyecto "atentaría contra la soberanía nacional", advirtieron en una declaración conjunta la Academia de Ciencias, la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Fundación de Estudios Marinos.

Las tres instituciones pidieron al gobierno detener la construcción y llamaron a todos los grupos ambientalistas "a rechazar esta intervención" del área protegida.

La isla Saona, de 110 kilómetros cuadrados y ubicada a 150 kilómetros al oriente de la capital, forma parte del Parque Nacional del Este, "que atesora una extraordinaria riqueza biológica y numerosas especies, marinas y terrestres, amenazadas o en vías de extinción", explicaron las instituciones.

Con apoyo financiero y logístico del Comando Sur de Estados Unidos, la Marina comenzó la semana pasada la construcción de un destacamento y de un muelle militar en la playa Catuano de la isla Saona para mejorar la vigilancia y combatir el tráfico de migrantes y narcóticos hacia Puerto Rico.

En la playa Catuano ya existe un viejo muelle de la Marina, que será reconstruido como parte del proyecto.

El consejero político de la embajada de Estados Unidos, Todd Haskell, dijo el viernes, durante la ceremonia del palazo inicial de la obra, que el proyecto se construirá con una donación de su país de 1,5 millones de dólares.

Haskell explicó que el inmueble permitirá la presencia continua de militares dominicanos en la isla, que es "un punto estratégico para la vigilancia del Canal de la Mona", el cual separa a República Dominicana y al territorio estadounidense de Puerto Rico.

El presidente de la Academia de Ciencias, Milcíades Mejía, detalló el martes en conferencia de prensa que la zona de Catuano es "un vivero de especies marinas comercialmente importantes, por lo que su perturbación causaría efectos negativos" a la pesca.

Mejía destacó que en esa área se hallan "los mejores yacimientos arqueológicos subacuáticos" del país, así como centros ceremoniales indígenas, cuevas con petroglifos y cenotes, que podrían ser afectados por la presencia de embarcaciones militares y sus desechos.

"Todos los recursos biológicos presentes en el Parque se verían seriamente afectados", estimaron las instituciones académicas en su declaración.

Idelisa Benelli, representante de la Fundación de Estudios Marinos, consideró que las riquezas naturales de la Saona deben servir para promover el ecoturismo y la investigación científica.

Recordó que el Parque Nacional el Este recibe unos 300.000 turistas al año.

María Teresa Cabrera, dirigente del sindicado de maestros, consideró en conferencia de prensa que la presencia de la base militar, con asistencia estadounidense, "será un puñal clavado en la soberanía nacional", así como "una amenaza permanente a la (soberanía) de países vecinos, como Cuba y Venezuela".

La embajada de Estados Unidos en Santo Domingo explico a la AP a través de su departamento de prensa que no habrá militares estadounidenses en el destacamento de la isla Saona.

El ministro de la Presidencia, César Pina Toribio, garantizó el martes que la base "estará bajo la dirección exclusiva de las autoridades nacionales".